Miguel Ángel Ramírez blinda el futuro de la UD Las Palmas ante el asedio del mercado

Estás leyendo una noticia del día 01/07/2026

El mercado de fichajes de verano en el año 2026 ha comenzado con una intensidad frenética en las oficinas de la UD Las Palmas. El presidente de la entidad amarilla, Miguel Ángel Ramírez, ha comparecido ante los medios de comunicación para arrojar luz sobre la situación contractual de varios de sus futbolistas más determinantes y para trazar la hoja de ruta de un proyecto que busca consolidarse definitivamente en la élite del fútbol español. En un ejercicio de transparencia y autoridad, el máximo mandatario ha querido frenar las especulaciones que situaban a algunas de sus piezas clave lejos del Estadio de Gran Canaria, enviando un mensaje de tranquilidad a una afición que sueña con cotas más altas en la próxima campaña de EA Sports.

Uno de los nombres propios de la comparecencia ha sido el de Dinko Horkas. El talentoso guardameta ha despertado el interés de diversos clubes europeos tras una temporada sobresaliente, lo que ha generado un sinfín de rumores sobre su posible salida hacia ligas extranjeras. Sin embargo, Ramírez ha sido tajante al respecto: «De Horkas no hemos recibido nada, aunque sabemos que hay clubes interesados». Con estas palabras, el presidente deja claro que, si bien el mercado está atento a la evolución del jugador, no existe ninguna oferta formal sobre la mesa que obligue al club a considerar su traspaso inmediato. La intención de la directiva es mantener el bloque competitivo, y Horkas es considerado una pieza fundamental en el esquema táctico del equipo para el curso 2026/2027.

Más allá de las posibles salidas, la planificación deportiva también se centra en las renovaciones y la continuidad de los pilares del vestuario. En este sentido, Miguel Ángel Ramírez ha confirmado oficialmente que Caro seguirá vistiendo la elástica amarilla la próxima temporada. La continuidad del guardameta es una noticia celebrada por el cuerpo técnico, que valora su liderazgo bajo los palos y su capacidad para transmitir seguridad a la línea defensiva en los momentos de mayor presión. Caro se ha convertido en un referente para la grada y su compromiso con el proyecto es total, lo que garantiza estabilidad en una posición tan crítica como es la portería. Esta renovación se enmarca dentro de la política del club de premiar el rendimiento y asegurar la columna vertebral del equipo antes de lanzarse a por nuevas incorporaciones externas.

No obstante, la dirección deportiva no descansa y sigue rastreando el mercado en busca de perfiles que complementen la plantilla actual y eleven el nivel de competitividad. El nombre de Raúl Lizoain ha vuelto a saltar a la palestra informativa como una opción real para reforzar el plantel. El experimentado portero, con un pasado significativo en la casa, sigue figurando de manera destacada en la agenda de la UD Las Palmas para este verano de 2026. Su conocimiento profundo de la idiosincrasia del club, sumado a su madurez profesional, lo convierten en un candidato ideal para reforzar la competencia interna. Ramírez no ha ocultado que el seguimiento sobre Lizoain es constante, sugiriendo que su regreso podría concretarse si se dan las condiciones económicas y deportivas adecuadas en las próximas semanas.

El análisis de la situación económica del club también ha ocupado una parte importante del discurso presidencial durante la rueda de prensa. En junio de 2026, la UD Las Palmas goza de una salud financiera envidiable, fruto de una gestión rigurosa y de los ingresos crecientes generados por los derechos televisivos y los patrocinios en EA Sports. Esto permite al club ser dueño de sus propios tiempos en el mercado, sin la urgencia de vender a sus estrellas para cuadrar las cuentas anuales. Ramírez ha insistido en que solo se producirán salidas si las ofertas son verdaderamente irrechazables y si el jugador manifiesta su deseo expreso de marchar. Mientras tanto, el enfoque estratégico está puesto en potenciar la cantera y realizar fichajes quirúrgicos que aporten ese salto de calidad necesario para pelear por puestos europeos.

En conclusión, la comparecencia de Miguel Ángel Ramírez ha servido para asentar las bases sólidas de lo que será el futuro inmediato de la UD Las Palmas en la máxima categoría. Con la continuidad de Caro asegurada, el interés por Lizoain latente y la firmeza mostrada ante el caso de Horkas, el club canario se posiciona como un actor serio, ambicioso y bien organizado en el panorama futbolístico nacional. La afición amarilla puede estar segura de que la directiva está trabajando incansablemente para confeccionar una plantilla equilibrada que siga haciendo del Estadio de Gran Canaria un fortín inexpugnable para cualquier rival. El verano de 2026 promete ser largo y lleno de movimientos, pero la hoja de ruta está trazada con precisión por un presidente que conoce perfectamente los entresijos del éxito.