Estás leyendo una noticia del día 02/07/2026
El proyecto deportivo liderado por Claudio Giráldez en el Celta de Vigo ha alcanzado un punto de madurez donde la precisión en el mercado de fichajes se antoja fundamental para dar el salto definitivo hacia los puestos europeos. Tras una temporada de consolidación, el técnico porriñés ha identificado una carencia estructural en los flancos del ataque celeste, exigiendo la llegada de un futbolista diferencial, capaz de romper líneas mediante el regate y de aportar una cuota goleadora que descargue de responsabilidad a los delanteros centros. En este escenario de ambición renovada, la dirección deportiva ha puesto sus ojos en el mercado internacional, buscando ese perfil de «puñal» que tanto ansía la grada de Balaídos para volver a vibrar con un fútbol eléctrico y vertical que defina la identidad del club en esta nueva era del fútbol español.
El nombre que ha irrumpido con fuerza en las oficinas de la sede de la calle Príncipe es el de Couhaib Driouech, el talentoso extremo que ha maravillado en la Eredivisie defendiendo los colores del PSV Eindhoven. Driouech no es un futbolista convencional; se trata de un especialista del desequilibrio, un jugador que entiende el espacio y el tiempo de una forma privilegiada, permitiéndole superar rivales con una facilidad pasmosa. Los informes que maneja el cuerpo técnico del Celta destacan su capacidad para actuar en ambas bandas, aunque es partiendo desde la izquierda donde suele trazar diagonales endiabladas que terminan en disparos ajustados o en asistencias quirúrgicas para sus compañeros. Su evolución en los Países Bajos no ha pasado desapercibida para los grandes analistas de datos, quienes ven en él a uno de los atacantes más productivos del continente en relación calidad-precio.
La posible incorporación de Driouech al esquema de Giráldez supondría una revolución táctica de primer nivel para el conjunto vigués. El sistema de juego del técnico gallego, caracterizado por la posesión asociativa y la presión alta, requiere de piezas que puedan estirar el campo y generar ventajas individuales cuando los bloques defensivos rivales se cierran herméticamente. Con el marroquí en el campo, el Celta ganaría una variante de juego directo que actualmente escasea en la plantilla, permitiendo transiciones rápidas que podrían ser letales en los contraataques. Además, su llegada enviaría un mensaje de autoridad al resto de la Liga EA Sports, demostrando que el club tiene la capacidad de atraer talento joven y pujante de ligas competitivas europeas, compitiendo de tú a tú con proyectos de mayor presupuesto pero quizás menor claridad estratégica.
Desde los Países Bajos, las informaciones apuntan a que el interés del Celta de Vigo es real y que ya se habrían producido los primeros contactos formales para conocer la viabilidad de la operación. Aunque el PSV es consciente del diamante que tiene entre manos, la voluntad del jugador de probarse en una de las grandes ligas del mundo podría ser el factor determinante que incline la balanza a favor de los gallegos. Las negociaciones no se presentan sencillas, dado que el valor de mercado de Driouech ha subido como la espuma tras sus últimas actuaciones internacionales, pero la directiva celeste parece dispuesta a realizar un esfuerzo económico significativo para satisfacer las demandas de su entrenador. La afición, siempre fiel y apasionada, ya empieza a imaginar las cabalgadas del extremo por la banda de un Balaídos que sueña con noches de gloria y fútbol de alta alcurnia.
En conclusión, el fichaje de Couhaib Driouech representaría mucho más que una simple incorporación técnica; sería la piedra angular sobre la que construir el ataque del Celta para la temporada 2026/2027. La combinación de juventud, descaro y efectividad que ofrece el atacante del PSV encaja a la perfección con la filosofía de un club que siempre ha apostado por el talento diferencial. Mientras las conversaciones avanzan en los despachos, el entorno del club respira un optimismo contenido, sabiendo que la llegada de un jugador de estas características podría ser el catalizador necesario para que el equipo regrese a las competiciones continentales. El mercado de verano apenas comienza, pero el Celta ya ha marcado su territorio, dejando claro que no se conformará con la medianía y que está dispuesto a pelear por los mejores talentos del panorama futbolístico actual para devolver al equipo al lugar que por historia y afición le corresponde.
