El Levante UD inicia contrarreloj la reconstrucción de su plantilla bajo la dirección de Héctor Rodas

Estás leyendo una noticia del día 02/07/2026

El mes de julio asoma en el horizonte del Ciutat de València con una intensidad inusitada y una carga de trabajo que exigirá el máximo rendimiento en los despachos de la entidad de Orriols. Con la pretemporada a la vuelta de la esquina y apenas unos días de margen antes de que el balón eche a rodar sobre el césped, la dirección deportiva del Levante UD, liderada por el exfutbolista y ahora arquitecto del proyecto deportivo Héctor Rodas, afronta una de las planificaciones más complejas y determinantes de los últimos años. La necesidad de remodelar una plantilla que cerró un ciclo el curso pasado obliga a acelerar los procesos de negociación en un mercado estival que se presenta sumamente competitivo y exigente.

La realidad de la actual plantilla granota es evidente y no esconde la urgencia de incorporar múltiples perfiles en casi todas las líneas del terreno de juego. Las salidas confirmadas y las finalizaciones de contrato han dejado un vestuario bajo mínimos, lo que obliga a Héctor Rodas a hilar muy fino para encontrar el equilibrio exacto entre veteranía, juventud y, sobre todo, viabilidad económica en un contexto financiero siempre vigilado al milímetro por las normativas de la competición. El cuerpo técnico asume con paciencia pero con evidente preocupación que los primeros entrenamientos del verano se desarrollarán con un grupo notablemente mermado, compuesto en su mayoría por canteranos y futbolistas que regresan de sus respectivas cesiones.

Desde la cúpula directiva del Ciutat de València se insiste en lanzar un mensaje de tranquilidad y calma, asegurando que los tiempos del mercado suelen ser lentos y que precipitarse en las primeras semanas de julio puede derivar en errores de bulto difíciles de corregir posteriormente. Héctor Rodas, conocedor como pocos de la idiosincrasia del club azulgrana y de la presión que ejerce la fiel afición levantinista, trabaja de forma incansable en múltiples operaciones simultáneas para dotar al equipo de la competitividad necesaria. El objetivo prioritario es firmar jugadores con hambre, que entiendan la exigencia de defender el escudo granota y que aporten ese plus físico que tanto se echó en falta durante los tramos decisivos del pasado ejercicio liguero.

La preparación física y táctica durante la pretemporada representa un pilar fundamental para el éxito de cualquier proyecto a largo plazo, y el retraso en la llegada de las caras nuevas supone un hándicap que el cuerpo técnico tratará de paliar con dobles sesiones y un control exhaustivo del rendimiento individual. No es una situación idílica para ningún entrenador comenzar a trabajar la pizarra táctica sin las piezas clave que deben ejecutarla, pero la resiliencia y la capacidad de adaptación serán virtudes indispensables en este inicio de curso. Las negociaciones avanzadas por varios futbolistas de perfil medio-alto podrían concretarse en las próximas horas, lo que aliviaría notablemente la presión que se respira actualmente en los despachos del club valenciano.

El levantinismo aguarda con expectación y una mezcla de nerviosismo el goteo de fichajes que marquen el rumbo de una campaña en la que volverán a medirse con transatlánticos del fútbol nacional. La figura de Héctor Rodas se encuentra bajo una lupa constante, sabiendo que el éxito o el fracaso del curso dependerá en gran medida de su capacidad de persuasión y de su agudeza para captar talento en un mercado tan inflacionado como el actual. Los próximos días serán decisivos para dilucidar si este Levante UD que arranca con media plantilla por hacer es capaz de transformarse en un bloque sólido, aguerrido y preparado para devolver la ilusión a las gradas de un Ciutat de València sediento de alegrías.