Estás leyendo una noticia del día 05/07/2026
El fútbol español se rindió ante un nuevo capítulo de su rica historia mundialista, y el nombre de Marc Pubill resonó con fuerza en cada rincón colchonero. El joven defensa ha estampado su huella indeleble en la élite, convirtiéndose en el vigésimo sexto jugador del Atlético de Madrid en debutar con la selección española en una fase final del Mundial. Su entrada en el terreno de juego frente a Austria, aunque fuese para disputar los últimos minutos de un encuentro que España resolvió con un contundente 3-0, no fue un mero trámite; fue el inicio de una leyenda, un hito que enlaza su presente con el glorioso pasado rojiblanco en el escenario más grande del balompié. Esta gesta de Pubill no es un hecho aislado, sino la continuación de una estirpe de futbolistas atléticos que han defendido la camiseta nacional en la Copa del Mundo. La senda se inició mucho antes, en el Brasil 1950, cuando las figuras de José Juncosa y Alfonso Silva fueron los pioneros, debutando en aquel histórico torneo que vio a España alcanzar su segunda mejor posición hasta la fecha, un meritorio cuarto puesto. Aquel equipo sentó las bases, aunque la representación rojiblanca en 1934 no llegase a debutar, su sola presencia ya marcaba la influencia del club en el combinado nacional. La posteridad recordaría esos nombres como los primeros de una larga lista de talentos. Tras un periodo de ausencia en los Mundiales de 1954 y 1958, la selección regresó con fuerza en Chile 1962, y con ella, una imponente representación del Atlético de Madrid. Cuatro auténticas leyendas rojiblancas hicieron su debut en aquel campeonato: Peiró, Adelardo, Rivilla y Collar. Fue en ese mismo certamen donde Peiró dejó su impronta al anotar el gol de la victoria ante México en el último suspiro, un momento de pura épica. Poco después, Adelardo, el segundo futbolista con más partidos en la historia del club, se sumó a la lista de goleadores atléticos en un Mundial, marcando el único tanto español en la derrota ante Brasil. Estos nombres no solo grabaron su nombre en los anales del fútbol español, sino que también reforzaron el vínculo inquebrantable entre el Atlético y la selección. Las décadas siguientes continuaron forjando nuevas estrellas. Curiosamente, en otro Mundial celebrado en suelo estadounidense, en 1994, Caminero irrumpió con una actuación memorable, firmando un doblete ante Bolivia y sumando otro tanto crucial frente a Italia en los cuartos de final. Aunque su esfuerzo no evitó la eliminación, sus tres dianas lo encumbraron como el máximo goleador rojiblanco en una fase final de la Copa del Mundo. Un registro que, con el paso del tiempo, ha sido igualado por otros insignes atacantes del Atlético como Fernando Torres en Alemania 2006, Diego Costa en Rusia 2018 y, más recientemente, por Álvaro Morata en el Mundial de Catar 2022. En términos de longevidad y participación, Koke se erige como el atlético con más partidos disputados en un Mundial, acumulando siete encuentros entre Brasil 2014, Rusia 2018 y Catar 2022, un testimonio de su carrera y compromiso. El debut de Marc Pubill en el Mundial de 2026, por tanto, no es solo un logro personal, sino un eslabón vital en la rica cadena de la historia del Atlético de Madrid y la selección española. Con su juventud y talento, Pubill no solo se une a un club selecto, sino que también augura un futuro prometedor tanto para su carrera individual como para las aspiraciones de su club y su país. La afición colchonera y la española ya sueñan con las próximas páginas que el defensa catalán escribirá en esta épica saga, esperando que su nombre sea sinónimo de éxitos y nuevas proezas en los campos de juego más importantes del planeta. El legado rojiblanco en los Mundiales está más vivo que nunca, y Pubill ha llegado para ser parte de él.