Estás leyendo una noticia del día 10/07/2026
¿Cómo se mide la grandeza de un legado, el impacto indeleble de una vida dedicada con pasión desbordada a los colores de un sentimiento? La familia verdiblanca se tiñe hoy de un luto profundo y sincero ante la irreparable pérdida de una de sus figuras más emblemáticas, el hombre que, desde la presidencia, forjó capítulos inolvidables en la rica historia de la entidad. Con 91 años de edad, nos ha dejado José León Gómez, una personalidad cuyo nombre permanecerá grabado a fuego en el corazón de cada aficionado, un pilar fundamental que construyó, soñó y defendió con una lealtad inquebrantable el escudo. Su partida marca el fin de una era, pero también el inicio de una perpetua remembranza de su incansable labor y su amor incondicional por la institución, dejando un vacío inmenso difícil de llenar en el alma de los seguidores.José León no fue un presidente más; fue un visionario y un timonel en momentos cruciales. Su primera incursión en la presidencia se produjo en el lejano 1969, un periodo de transición para la entidad en el que sentó las bases de una gestión comprometida. Sin embargo, fueron sus etapas posteriores las que solidificaron su figura como un referente indiscutible. En 1992, volvió al cargo en un contexto de transformación profunda del fútbol español, liderando al equipo a través de la conversión a Sociedad Anónima Deportiva y marcando el inicio de una de las épocas más gloriosas y recordadas por la afición. Su liderazgo en este periodo fue fundamental para estabilizar las finanzas y proyectar al club hacia cotas deportivas elevadas, demostrando una capacidad de gestión excepcional y una habilidad innata para conectar con las exigencias y esperanzas de los socios. Sus decisiones en aquel entonces fueron audaces y estratégicas, permitiendo al club crecer exponencialmente en infraestructura y visibilidad, construyendo un futuro prometedor sobre cimientos sólidos.Durante su segunda etapa, extendida hasta 1996, el equipo experimentó un resurgimiento deportivo significativo. Bajo su mandato, se vivieron campañas memorables, con el retorno a la máxima categoría del fútbol español y la consolidación de un proyecto ambicioso que ilusionó a toda la ciudad. La entidad alcanzó la cuarta posición en LaLiga en la temporada 1994/95, clasificándose para competiciones europeas y volviendo a poner al equipo en el mapa futbolístico continental. Estos años estuvieron marcados por la llegada de figuras clave que se convirtieron en ídolos y por un estilo de juego atractivo que cautivó a los aficionados. José León fue el arquitecto de esta reconstrucción, un estratega que supo rodearse de talento y que siempre priorizó el bienestar y la grandeza del club por encima de todo. Su habilidad para negociar y para tomar decisiones difíciles fue clave en la consecución de estos éxitos deportivos, que aún hoy son rememorados con nostalgia y orgullo.La tercera y última etapa de José León al frente de la presidencia, entre 2006 y 2010, fue igualmente un desafío, marcada por la complejidad inherente a la alta competición y las exigencias de un entorno futbolístico cada vez más globalizado. En este ciclo, el veterano directivo volvió a demostrar su compromiso inquebrantable, asumiendo la responsabilidad en un momento delicado y guiando al club con la misma pasión y dedicación que en sus mandatos anteriores. Su experiencia y sabiduría fueron un bálsamo en épocas de incertidumbre, ofreciendo un liderazgo sereno y centrado en los valores intrínsecos de la institución. A lo largo de todas sus presidencias, José León encarnó la figura del dirigente cercano, del hombre que comprendía la idiosincrasia de la afición y que trabajaba sin descanso para preservar la identidad y la esencia. Su legado no es solo de títulos o clasificaciones, sino de un profundo sentido de pertenencia y de amor incondicional por los colores que defendió.Hoy, mientras la bandera de la entidad ondea a media asta en señal de duelo, el recuerdo de José León Gómez se alza imponente. Deja una huella imborrable, no solo como presidente, sino como un referente de lo que significa entregar una vida entera a un ideal. Su visión, su pasión y su dedicación son ahora el espejo en el que las futuras generaciones de dirigentes y aficionados se mirarán para entender la verdadera magnitud de este sentimiento. Desde Falso9, nos unimos al dolor de su familia, amigos y de toda la familia verdiblanca. Descansa en paz, presidente eterno. Su historia es la historia de la institución, y su memoria perdurará para siempre en cada rincón del estadio. ¡Su espíritu seguirá guiando los pasos del club! Una figura que, sin duda, merece el más grande de los homenajes por su trayectoria.
