Equipo Falso9 | Estás leyendo una noticia del día 25/07/2026
El verdadero pistoletazo de salida para la nueva era de Rúben Amorim al frente del banquillo del Milan no ha dejado las mejores sensaciones en el aficionado rossonero. En un encuentro amistoso de preparación que servía para calibrar las aspiraciones del equipo de cara a la próxima temporada, el conjunto italiano no pasó del empate a dos goles frente a un combativo Celtic de Glasgow, evidenciando que la maquinaria táctica todavía necesita una profunda puesta a punto.
El resultado final es el menor de los problemas cuando se analiza el desarrollo del juego sobre el terreno de campo, donde quedó patente que el técnico portugués tiene muchísimo trabajo por delante. La preocupación principal no reside en la parcela ofensiva, sino en una fase defensiva que hizo aguas en momentos clave del partido, permitiendo que el cuadro escocés aprovechara las concesiones para neutralizar la ventaja inicial de los italianos en varias fases del choque amistoso estival.
Y es precisamente desde la retaguardia desde donde ha llegado la señal más inquietante de la jornada, marcando de forma negativa el estreno de algunas de las piezas llamadas a blindar al equipo. El rendimiento individual y colectivo en la línea defensiva dejó interrogantes preocupantes, destacando especialmente el debut agridulce de Gila, quien se vio superado en acciones determinantes que costaron goles en contra y dejaron al descubierto las costuras del sistema defensivo planteado por el cuerpo técnico.
Rúben Amorim es consciente de que la exigencia en la Serie A no perdonará los despistes mostrados en este test de pretemporada, por lo que el entrenador ya ha puesto el foco en corregir los errores posicionales y la falta de contundencia en los duelos individuales. La solidez atrás siempre ha sido un pilar innegociable en los equipos del estratega luso, y reconstruir esa fiabilidad se ha convertido en la prioridad absoluta durante las próximas semanas de entrenamientos en Milanello antes del inicio oficial de la competición.
A pesar de este tropiezo inicial en forma de empate, el plantel mantiene la calma y asume que el periodo estival está hecho precisamente para detectar carencias y pulir detalles tácticos. La afición confía en el criterio de su nuevo entrenador para enderezar el rumbo, sabiendo que figuras como Gila y el resto de la zaga dispondrán de nuevas oportunidades muy pronto para demostrar su valía y disipar las dudas generadas en este estreno europeo en tierras escocesas.
