Equipo Falso9 | Estás leyendo una noticia del día 26/07/2026
La marcha de Kang-in Lee del Valencia continúa siendo uno de los movimientos más comentados y analizados de los últimos años en el fútbol español. El centrocampista ofensivo, que ahora afronta una nueva e ilusionante etapa en las filas del Atlético de Madrid, abandonó la disciplina che en el verano de 2021 con apenas 20 años de edad, una decisión drástica que en su momento generó una enorme controversia institucional y deportiva en Mestalla.
Aquella salida se produjo bajo unas condiciones muy particulares, ya que el futbolista obtuvo la carta de libertad tras rescindir su vinculación contractual con el conjunto blanquinegro. De este modo, la entidad valencianista dejó marchar a una de sus mayores promesas de la cantera sin percibir un solo euro en concepto de traspaso, un grave error de planificación económica y deportiva que el tiempo se ha encargado de poner de manifiesto ante la atónita mirada de la afición.
Tras su etapa libre en el mercado, el jugador recaló en el Mallorca, club donde experimentó una explosión futbolística brutal bajo las órdenes de Javier Aguirre. Su enorme calidad técnica, su visión de juego y su capacidad para desequilibrar en los metros finales llamaron rápidamente la atención de los grandes clubes europeos, consolidándolo como uno de los talentos más puros y determinantes de todo el campeonato nacional de liga.
Ahora, con el mercado estival plenamente enfocado en la temporada 2026, el Atlético de Madrid ha sabido pescar en río revuelto para incorporar a su disciplina a un Kang-in Lee ya consagrado en la élite. La dirección deportiva colchonera, liderada por su cuerpo técnico, celebra un fichaje estratégico que aportará un salto de calidad incalculable en la medular y en la parcela ofensiva del equipo rojiblanco para los próximos cursos.
Mientras en la ribera del Manzanares frotan las manos con la llegada del internacional asiático, en Valencia los fantasmas del pasado resurgen cada vez que se contempla su evolución. El ‘regalo’ involuntario que en su día se le hizo al fútbol español en forma de fichaje libre es hoy una realidad contrastada que promete regalar tardes de gloria en el Metropolitano y hacer vibrar a la exigente parroquia atlética.
