Equipo Falso9 | Estás leyendo una noticia del día 30/07/2026
El mercado de fichajes estival en el Atlético de Madrid entra en una fase decisiva donde la dirección deportiva busca equilibrar las cuentas y perfilar la plantilla definitiva. Con el presupuesto inicial prácticamente agotado tras las últimas incorporaciones, la prioridad absoluta en las oficinas del club rojiblanco pasa por concretar salidas que permitan margen de maniobra para los fichajes pendientes de Diego Pablo Simeone.
En este escenario de necesidad económica y deportiva emerge con fuerza la figura de Nahuel Molina. El lateral argentino, que durante las últimas temporadas se ha alternado en la banda derecha con Marcos Llorente, ha dejado de ser considerado como un elemento intocable dentro de la planificación deportiva del técnico sudamericano para el presente curso.
Si bien el preparador argentino siempre ha valorado positivamente su profesionalidad y compromiso dentro del vestuario, la evidente irregularidad en su rendimiento defensivo ha pesado en la balanza. Ante la dificultad para dar salida a otros futbolistas de la plantilla, la dirección de fútbol asume que el carrilero albiceleste dispone de un buen cartel en el mercado internacional.
El principal pretendiente del defensor se encuentra en la Serie A italiana, donde clubes de la talla de la Juventus, la Roma, el Nápoles y, muy especialmente, el Inter de Milán dirigido por Cristian Chivu siguen muy de cerca su evolución. La entidad madrileña ha tasado inicialmente al futbolista en una cifra cercana a los 25 millones de euros para dar luz verde a su marcha.
Las próximas semanas se antojan determinantes para conocer el desenlace de esta operación en clave rojiblanca. Solo una oferta económica convincente que cumpla con las pretensiones económicas de la entidad propiciará la salida del lateral argentino rumbo al fútbol transalpino.
