Equipo Falso9 | Estás leyendo una noticia del día 31/07/2026
El futuro de Gorosabel en el Athletic Club parece totalmente sentenciado tras las últimas decisiones tomadas por la dirección deportiva y el cuerpo técnico. El lateral vasco, que llegó a San Mamés en el verano de 2024 con la carta de libertad procedente del Alavés tras una etapa previa en la Real Sociedad, ha sido oficialmente descartado para la próxima temporada. Su etapa como león llega a su fin después de un periplo donde su rendimiento osciló entre la entrega constante y la mala fortuna con las lesiones, especialmente aquella grave dolencia de cadera sufrida el pasado mes de abril que frenó en seco su progresión sobre el verde.
Durante su primera campaña como rojiblanco, el defensor asumió un rol protagonista inesperado tras la pérdida de confianza de Ernesto Valverde en Jesús Areso, un fichaje estratégico que costó la friolera de 12 millones de euros pero que jamás logró convencer plenamente al entrenador. Con Iñigo Lekue relegado a un segundo plano táctico que precipitó su decisión de colgar las botas, Gorosabel tiró de experiencia y galones para sumar 34 partidos oficiales y un total de 2.037 minutos disputados entre todas las competiciones, siendo un pilar fundamental en el torneo doméstico con 24 apariciones en el once o desde la banqueta.
Sin embargo, la planificación deportiva para el nuevo curso exige una profunda renovación en las bandas defensivas del conjunto bilbaíno. Las altas pretensiones del club y la necesidad de liberar masa salarial han provocado que la continuidad del lateral derecho resulte inviable. Desde las oficinas de Ibaigane ya se trabaja activamente en la búsqueda de una salida beneficiosa para ambas partes, barajándose tanto una cesión con opción de compra como un traspaso definitivo a un club de la máxima categoría donde el jugador pueda recuperar la continuidad y el protagonismo absoluto que indudablemente necesita en esta fase de su carrera profesional.
La noticia ha cogido por sorpresa a un sector de la afición que valoraba su compromiso defensivo y su capacidad de sacrificio en los momentos más delicados de la temporada pasada. No obstante, el mercado estival avanza implacable y el club bilbaíno tiene prioridades muy claras en su hoja de ruta para apuntalar la zaga con perfiles más jóvenes y de mayor proyección a largo plazo. El propio futbolista ya ha sido notificado de esta situación y su entorno cercano sondea diferentes ofertas en el mercado nacional e internacional para resolver su futuro a corto plazo antes de que arranque oficialmente la competición oficial.
En conclusión, la salida de Gorosabel confirma el inicio de una profunda reestructuración en el flanco derecho de la defensa del Athletic Club. El club despide a un profesional entregado que supo remar a contracorriente cuando el equipo más lo necesitaba, pero el fútbol moderno no entiende de nostalgias y exige rendimiento inmediato. El lateral ya forma parte del capítulo de bajas y su nombre encabeza la lista de operaciones pendientes en los despachos de San Mamés en este movido mercado de fichajes estival.
