Equipo Falso9 | Estás leyendo una noticia del día 04/08/2026
El atacante marroquí Brahim ha regresado este verano a la ciudad deportiva de Valdebebas con el firme objetivo de volver a convencer al cuerpo técnico y ganarse un rol protagonista en la plantilla del Real Madrid. El jugador afronta una nueva pretemporada con la exigencia máxima que caracteriza al club blanco, donde la competencia interna no deja de crecer año tras año debido a las incorporaciones galácticas y al talento acumulado en la parcela ofensiva.
El retorno del futbolista se ha producido veinticinco días después de aquel amargo encuentro en el que la selección de Francia apeó a su combinado nacional de las semifinales del Mundial. Lejos de acusar el desgaste físico o mental de la cita internacional, el atacante ha pisado los campos de entrenamiento con una actitud serena, priorizando el trabajo diario y la constancia para demostrar sobre el césped que posee la calidad necesaria para triunfar en el Santiago Bernabéu.
La jornada de su vuelta coincidió con la reaparición de figuras muy destacadas dentro de la plantilla madridista, como el brasileño Vinicius Jr., y supuso también el estreno oficial de fichajes de renombre como el centrocampista portugués Bernardo Silva, generando un gran revuelo mediático y expectación entre los aficionados y medios de comunicación congregados en las inmediaciones de las instalaciones del club.
Además del exigente menú deportivo que le esperaba en su primer día de trabajo, el jugador celebró una fecha muy señalada en el plano personal al cumplir veintisiete años de edad. La jornada arrancó muy temprano con el tradicional paso por los servicios médicos para someterse a las pertinentes revisiones físicas antes de enfundarse las botas y saltar al verde para realizar las primeras sesiones de carrera continua y contacto con el balón.
Con este nuevo pistoletazo de salida, Brahim da inicio a lo que él mismo define como su particular día de la marmota, un ciclo constante de esfuerzo y superación donde cada verano debe remar contracorriente para justificar su continuidad. Su entrega innegociable y su polivalencia táctica vuelven a ser sus mejores bazas para convencer a la dirección técnica en este ilusionante curso futbolístico.
