Equipo Falso9 | Estás leyendo una noticia del día 08/08/2026
La Ciudad Deportiva de Buñol fue el escenario esta mañana de un intenso y exigente encuentro de preparación que enfrentó al primer equipo del Levante contra su filial, el Atlético Levante. Con la mirada puesta en afinar la maquinaria de cara al inicio de la competición oficial, el cuerpo técnico encabezado por Luís Castro diseñó este test interno para aquellos futbolistas que tendrían menor participación en el posterior duelo vespertino frente al Castellón en La Coma. La intensidad sobre el verde fue la nota predominante desde el primer minuto, evidenciando que nadie regala nada ni siquiera en los partidillos de entrenamiento.
El choque mantuvo una dinámica muy disputada, donde los jóvenes talentos del filial granota demostraron desparpajo, ambición y una notable solidez defensiva que complicó mucho las cosas a los teóricos titulares. Lejos de ser un trámite plácido para el primer equipo, el Atlético Levante plantó cara en cada sector del campo, disputando cada balón dividido con uñas y dientes y generando varios acercamientos de peligro que pusieron a prueba la concentración de la zaga y de la portería del conjunto principal.
Cuando la primera mitad agonizaba y la igualdad parecía inquebrantable en el luminoso, emergió la figura de Bardeli para romper el empate. El centrocampista ofensivo aprovechó un balón en la frontal del área para armar un potente y seco disparo que se coló directo a la red, haciendo inútil la estirada del guardameta. Este solitario tanto terminó por decantar la balanza en favor de un primer equipo que supo sufrir y aprovechar su momento de inspiración ante un filial que mereció algo más por su entrega.
Con este ensayo matutino, el conjunto levantinista avanza con paso firme hacia las últimas estaciones de una pretemporada muy atípica y cargada de compromisos. La carga de minutos repartida entre la sesión de la mañana y el amistoso de la tarde permite al cuerpo técnico calibrar el estado físico de la plantilla y sacar conclusiones muy valiosas de cara a la confección definitiva de los esquemas tácticos para el exigente calendario que se avecina en la categoría.
La pretemporada encara ya su recta final y las sensaciones generales dentro del club son de optimismo prudente. La irrupción de jugadores jóvenes y el compromiso de los pesos pesados garantizan una competitividad interna feroz, algo indispensable para afrontar con garantías los retos venideros. El Levante continúa afinando su puesta a punto sabiendo que cada detalle cuenta en la antesala de un curso que promete emociones fuertes para la afición granota.
