Equipo Falso9 | Estás leyendo una noticia del día 09/08/2026
El Celta de Vigo cerró su exigente pretemporada con un empate de mérito (1-1) en el Estadio Teofilo Patini ante un potente Nápoles. Los celestes sufrieron de lo lindo en los compases iniciales, donde un rutilante conjunto italiano, plagado de estrellas internacionales, embotelló a los gallegos en su propio campo. El guardameta Andrei Radu se convirtió en el gran protagonista de la primera mitad al evitar males mayores con intervenciones providenciales ante los embates de Politano y Di Lorenzo.
A pesar del asedio inicial, los locales lograron adelantarse en el marcador precisamente por medio de Di Lorenzo en el minuto 11. El lateral italiano aprovechó una jugada embarullada para batir al meta rumano y plasmar la superioridad transalpina sobre el terreno de juego. El cuadro celeste, dirigido con sobriedad en la medular, intentaba estirar líneas pero apenas conseguía inquietar la portería defendida por Milinković-Savić durante el primer acto, marchándose a vestuarios con la sensación de haber sobrevivido a un auténtico chaparrón futbolístico.
La segunda mitad trajo consigo un carrusel de cambios en ambos conjuntos. El técnico napolitano dio entrada a pesos pesados como Kevin De Bruyne para intentar sentenciar el amistoso. Sin embargo, el guion del encuentro dio un giro copernicano gracias a la insistencia viguesa y, de manera muy especial, a la actuación estelar de un Ferran Jutglà muy incisivo que supo leer a la perfección las debilidades defensivas de los celestes del sur de Italia.
Fue precisamente el delantero catalán quien firmó las tablas en el minuto 65. Jutglà aprovechó una gran dejada y un despiste en la zaga napolitana para batir las mallas y establecer el definitivo 1-1, un tanto que silenció momentáneamente el feudo italiano y dejó en evidencia la falta de contundencia de figuras de la talla de De Bruyne a la hora de cerrar el choque. El gol supuso un inyección anímica brutal para un Celta que aguantó el tipo hasta el pitido final.
Con este empate, los vigueses ponen el broche de oro a su preparación estival y miran ya de reojo al estreno oficial en el campeonato doméstico. Las sensaciones defensivas del inicio fueron corregidas con personalidad y el acierto de Ferran Jutglà demuestra que el equipo cuenta con pólvora suficiente para competir con garantías en la máxima categoría del fútbol español en esta temporada 2026.
