Preocupación en Gijón con la enfermería

Equipo Falso9 | Estás leyendo una noticia del día 15/08/2026

El Sporting de Gijón afronta la recta final de su preparación con la mirada puesta en el trascendental debut liguero que paralizará El Molinón este próximo lunes. El conjunto dirigido por Nicolás Larcamón apura las últimas sesiones de entrenamientos de la semana con la absoluta concentración de dejar atrás las dudas de la pretemporada y arrancar con el pie derecho ante su afición en una categoría siempre exigente y competitiva como es la Hypermotion.

Sin embargo, no todo son buenas noticias para el técnico argentino en su estreno oficial en el banquillo rojiblanco. El equipo técnico vigila muy de cerca la evolución física de varios futbolistas que arrastran molestias, destacando especialmente el caso de Gaspar Campos. El extremo, pieza fundamental en los esquemas ofensivos del equipo, continúa trabajando al margen del grupo principal a pocos días de que ruede el balón de manera oficial.

Las sensaciones en torno a la recuperación de Gaspar no terminan de despejarse por completo, lo que le sitúa con muchísimas probabilidades de ser la primera baja sensible de la temporada para los asturianos. Aunque los servicios médicos apurarán los plazos hasta el último entrenamiento previo al choque, el cuerpo técnico prefiere no asumir riesgos innecesarios con un jugador llamado a marcar diferencias a lo largo del duro y largo curso futbolístico.

El rival en este estreno oficial no será otro que el Sabadell, un contrincante que llegará a tierras asturianas dispuesto a amarrar algo positivo y a plantar cara desde el minuto uno del encuentro fijado para las 19:00 horas. Larcamón medita ya las posibles alternativas tácticas en su pizarra para paliar la más que probable ausencia de su atacante, barajando diferentes variantes que mantengan el colmillo competitivo de los sportinguistas.

La afición, por su parte, aguarda con máxima expectación el pistoletazo de salida a una ilusionante campaña donde el factor campo debe convertirse en un auténtico fortín. El respaldo incondicional desde la grada de El Molinón será el mejor combustible para un Sporting que quiere disipar los fantasmas físicos y arrancar sumando tres puntos vitales en su asalto a las posiciones de privilegio de la clasificación.