Equipo Falso9 | Estás leyendo una noticia del día 18/08/2026
La Real Sociedad afronta una nueva temporada con la firme convicción de cambiar una dinámica que se ha convertido en su mayor pesadilla durante los últimos años: los arranques de campeonato. El conjunto txuriurdin ha demostrado ser un equipo de largos colos y capacidad de reacción, pero los números en las primeras jornadas reflejan una alarmante falta de colmillo en el pistoletazo de salida de la competición doméstica.
Las estadísticas recopiladas en las últimas temporadas son demoledoras para los intereses del club donostiarra. El equipo blanquiazul sólo ha conseguido la victoria en una de las siete últimas primeras jornadas de LaLiga, un dato que evidencia las dificultades del plantel para encontrar su mejor versión futbolística y física en el mes de agosto, coincidiendo muchas veces con el tramo final del mercado de fichajes.
Si ampliamos el foco temporal hacia el pasado reciente, la situación no mejora de manera significativa. Analizando la docena más reciente de campeonatos ligueros, la Real Sociedad únicamente ha logrado sumar los tres puntos en tres de esos encuentros inaugurales, lo que demuestra un patrón crónico de tropiezos que condiciona sus aspiraciones europeas desde el primer pitido inicial del torneo.
Este lastre inicial obliga habitualmente a los donostiarras a realizar un esfuerzo titánico de persecución durante el otoño y el invierno para recortar distancias con los puestos de cabeza. La directiva y el cuerpo técnico son plenamente conscientes de que romper esta maldición estadística es el paso indispensable si el equipo aspira realmente a consolidarse en la zona noble y pelear por cotas mucho más altas en la clasificación general.
Con el calendario ya sobre la mesa, el vestuario guipuzcoano ha intensificado su preparación estival bajo la premisa de entrar en el campeonato con el ritmo competitivo optimizado desde el primer segundo. La afición de Anoeta espera ver este año a un bloque reconocible, ambicioso y capaz de sumar un triunfo inaugural que disipe de una vez por todas los fantasmas del pasado.
