Equipo Falso9 | Estás leyendo una noticia del día 21/08/2026
La pretemporada del Real Oviedo no está exenta de sobresaltos y anécdotas insólitas que escapan por completo de la habitual planificación táctica y física de los cuerpos técnicos en el fútbol profesional. En una época del año donde las cargas de trabajo y los amistosos estivales acaparan todos los focos, el conjunto carbayón ha tenido que lidiar con un problema de índole completamente natural y rural que ha sacudido la rutina diaria de la plantilla dirigida por Luis Carrión.
Según se ha desvelado en las últimas horas, la Ciudad Deportiva del club azul ha sufrido la inesperada visita de jabalíes, unos animales que han decidido hacer de las instalaciones carbayonas su particular terreno de juego durante la madrugada. El paso de estos ejemplares por los campos de entrenamiento no ha pasado desapercibido, dejando desperfectos y picoteos evidentes en unos terrenos de césped natural que los utilleros y jardineros cuidan con extremo mimo durante todo el año para garantizar el rodaje del balón.
Esta situación obligó al cuerpo técnico a modificar de manera urgente la planificación semanal prevista para los entrenamientos, teniendo que reubicar a los futbolistas en zonas alternativas o extremar las precauciones para evitar que el estado irregular del terreno de juego pudiera provocar lesiones inoportunas en los jugadores. En el fútbol moderno, donde cada detalle milimétrico cuenta y la prevención de lesiones es una auténtica obsesión, encontrarse con surcos provocados por la fauna local es un contratiempo tan pintoresco como molesto.
Pese al revuelo inicial y las bromas inevitables que siempre surgen en el vestuario ante este tipo de vivencias, desde la entidad se ha querido restarse dramatismo al asunto, catalogándolo como un episodio anecdótico dentro de la exigente preparación estival. Las labores de reparación en los campos no se han hecho esperar, y los operarios del club trabajan a contrarreloj para devolver el verde a su estado óptimo, permitiendo que el equipo pueda continuar con su puesta a punto de cara al inicio liguero.
Las anécdotas veraniegas en Segunda División siempre dejan historias singulares, pero lo vivido en la capital del Principado supera con creces los guiones habituales del deporte rey. Con el susto ya superado y la tranquilidad restablecida en las instalaciones, el Real Oviedo centra ya todos sus sentidos en lo verdaderamente importante: afinar conceptos sobre el césped, blindar su Ciudad Deportiva y preparar con garantías el exigente calendario que aguarda a la vuelta de la esquina en la categoría de plata.
