Equipo Falso9 | Estás leyendo una noticia del día 22/08/2026
La jornada inaugural en el estadio de San Mamés dejó un sabor agridulce para la parroquia del Athletic Club tras caer derrotados frente al Sevilla FC en un encuentro donde los detalles marcaron la diferencia. Pese al revés colectivo que frenó las aspiraciones iniciales de los pupilos rojiblancos en este arranque de temporada, el césped de la Catedral fue testigo de una efeméride muy especial que quedará grabada para siempre en la historia reciente de la entidad vizcaína.
Los hermanos Iñaki y Nico Williams alcanzaron cifras redondas verdaderamente descomunales que demuestran su indudable compromiso y peso específico dentro del proyecto deportivo del club. El mayor de la saga, el capitán Iñaki Williams, sumó oficialmente la friolera de 511 partidos oficiales defendiendo la elástica zurigorri, un registro colosal que le permite escalar hasta la sexta posición histórica en la selecta lista de futbolistas con más encuentros disputados con la camiseta del Athletic.
Por su parte, el internacional español Nico Williams también firmó su propia marca redonda al alcanzar los 200 encuentros oficiales como león. A pesar de su juventud, el talentoso extremo se ha consolidado como una pieza absolutamente diferencial en los esquemas ofensivos, aportando ese desborde y verticalidad característicos que tanto se añoraron durante los compases iniciales del choque liguero.
Sobre el terreno de juego, el desarrollo del partido ofreció caras opuestas para ambos hermanos en cuanto a protagonismo y participación. Iñaki Williams formó parte del once titular y lo intentó con varios remates lejanos e incursiones por la banda, aunque se mostró algo impreciso en los metros finales y terminó siendo sustituido por el cuerpo técnico en la segunda mitad para buscar soluciones tácticas en ataque.
La entrada posterior de Nico Williams como revulsivo desde el banquillo inyectó una marcha más al juego ofensivo de los bilbaínos, generando peligro constante por el flanco izquierdo y propiciando ocasiones claras, un esfuerzo final que lamentablemente resultó insuficiente para evitar la derrota. Los hermanos Williams ya miran al futuro con el objetivo de resarcirse en la próxima jornada.
