Equipo Falso9 | Estás leyendo una noticia del día 24/08/2026
El Deportivo Alavés vive unas semanas de máxima tensión institucional y deportiva debido a la constante amenaza del mercado de fichajes. La dirección del club vitoriano mantiene una postura muy firme respecto a la planificación actual: no tiene ningún sentido lógico que la competición oficial ya haya echado a rodar y las plantillas sigan expuestas a movimientos de última hora. Esta situación genera una inestabilidad innecesaria tanto en los despachos como en el propio césped, afectando directamente el rendimiento de los futbolistas convocados.
El foco principal de la preocupación en Mendizorrotza recae ahora mismo sobre la figura de Antonio Blanco. El centrocampista albiazul se ha convertido en objeto de deseo de varios clubes importantes, entre ellos un Villarreal que amenaza con intensificar sus acercamientos en los compases finales de la ventana estival. Para el cuerpo técnico babazorro, perder a una pieza angular en la medular con el campeonato ya iniciado es un golpe durísimo que trastoca por completo los planes tácticos trazados durante toda la pretemporada.
Esta problemática no es nueva para la entidad vasca, que ya sufrió un episodio similar en el pasado reciente con la polémica marcha de Luis Rioja rumbo al Valencia. Aquella experiencia dejó una profunda herida en la afición y en la secretaría técnica, evidenciando el profundo vacío que se genera cuando un pilar fundamental abandona el proyecto a mitad de río. Los dirigentes reclaman a los organismos competentes una modificación urgente del calendario de fichajes para evitar que coincida con las primeras jornadas ligueras.
Mientras los despachos intentan blindar a sus futbolistas más preciados, el equipo debe abstraerse del ruido externo para centrarse en el exigente compromiso liguero que le medirá este mismo viernes por la noche al propio Villarreal en Mendizorrotza. Un duelo cargado de alicientes y tensión ambiental, donde los locales buscarán sumar tres puntos vitales que sirvan para calmar las aguas y demostrar que la plantilla está centrada única y exclusivamente en el fútbol y en competir al máximo nivel.
En definitiva, el club confía en que el cierre del mercado llegue cuanto antes para recuperar la normalidad absoluta. La estabilidad institucional es el pilar básico sobre el que debe sustentarse la temporada del Alavés, un equipo que aspira a consolidarse en la máxima categoría sin sobresaltos de última hora. La afición, por su parte, espera que la directiva mantenga el tipo y logre retener a sus mejores talentos para afrontar con garantías los retos mayúsculos que depara el curso en EA Sports.
