Equipo Falso9 | Estás leyendo una noticia del día 01/09/2026
El Valencia CF no atraviesa su mejor momento ni dentro ni fuera de los terrenos de juego. Al margen de la complejidad habitual que caracteriza al mercado de fichajes estival, el conjunto blanquinegro se enfrenta a una preocupante plaga de lesiones musculares que ha encendido todas las alarmas en el cuerpo técnico y médico del club en apenas sesenta días de trabajo.
Desde que la plantilla inició los entrenamientos de pretemporada a principios de julio, la enfermería de Paterna no ha dado abasto. El esfuerzo físico acumulado y la intensidad en las sesiones de trabajo han pasado factura a piezas clave del esquema, debilitando considerablemente las opciones competitivas del equipo de cara al arranque oficial de la competición liguera.
La lista de afectados comenzó a tomar forma con futbolistas de la talla de Luis Rioja, cuyo desborde por la banda se vio frenado en seco por problemas físicos. Poco después, la situación se agravó con la recaída de fichajes estratégicos y jugadores de peso en la medular como Guido Rodríguez, cuya aportación en la contención era considerada absolutamente vital para equilibrar el bloque.
A esta lista de dolencias hay que sumar los contratiempos sufridos por Maffeo en el carril diestro y la infortunada racha de Sadiq, quien acumula ya su segunda lesión muscular en poco más de un mes de convivencia con el grupo. Esta reiteración en los problemas musculares de un mismo delantero genera dudas sobre su puesta a punto y su capacidad de continuidad.
Ante este panorama desolador, la dirección deportiva y los preparadores físicos trabajan a contrarreloj para revisar los métodos de entrenamiento y minimizar el riesgo de nuevas bajas. El margen de maniobra es escaso y el Valencia necesita recuperar urgentemente efectivos si quiere competir con plenas garantías en una temporada que se antoja extremadamente exigente.
