Equipo Falso9 | Estás leyendo una noticia del día 12/09/2026
La irrupción de Franco Mastantuono en el fútbol italiano comienza a dar frutos de la manera más contundente posible. El joven atacante argentino, nacido en Azul en 2007, protagonizó una actuación memorable al anotar un triplete decisivo en la victoria de la Fiorentina por 2-4 frente al Venezia. Este recital ofensivo no solo consolida su talento en la Serie A, sino que también disipa las dudas iniciales sobre su adaptación a la exigente máxima categoría del fútbol transalpino.
El camino del internacional sub-20 no ha sido precisamente un camino de rosas desde su llegada a Florencia. La inestabilidad en el banquillo, marcada por la destitución de Fabio Grosso, frenó momentáneamente su progresión y le costó integrarse plenamente en el sistema táctico del equipo. Sin embargo, su enorme calidad técnica y su capacidad para desequilibrar en los metros finales le han permitido superar la adversidad y ganarse la confianza indiscutible del cuerpo técnico actual.
La directiva de la Fiorentina apostó fuerte por el talento sudamericano cuando media Europa andaba tras sus pasos, consciente de que el proceso requeriría paciencia y trabajo diario. Hoy, esa inversión empieza a transformarse en rendimientos tangibles sobre el césped. Mastantuono ha demostrado que posee la jerarquía necesaria para liderar el frente ofensivo ‘viola’ y asumir responsabilidades ofensivas importantes en un campeonato tan táctico como el italiano.
Con este estelar triplete en el estadio del Venezia, el exjugador de River Plate se coloca definitivamente en el escaparate internacional como una de las jóvenes promesas más desequilibrantes del continente. Su visión de juego, asociada a una pegada excepcional desde media distancia, le otorgan un perfil diferencial que hacía tiempo no se veía en la escuadra toscana a una edad tan temprana.
El reto a partir de ahora para Franco Mastantuono consistirá en mantener esta regularidad y guiar a la Fiorentina hacia los puestos nobles de la tabla clasificatoria. La afición florentina ya se frota las manos con su nuevo ídolo, sabedores de que están presenciando el nacimiento de una auténtica estrella mundial que ya brilla con luz propia en la exigente Serie A.
