Equipo Falso9 | Estás leyendo una noticia del día 24/09/2026
El Barcelona ha regresado a los entrenamientos en la Ciudad Deportiva de Sant Joan Despí para continuar preparando sus próximos compromisos oficiales. Hansi Flick se encuentra dirigiendo unas sesiones marcadas por la absoluta escasez de efectivos debido al éxodo internacional, una situación que obliga al cuerpo técnico a mirar directamente hacia las categorías inferiores para mantener el ritmo competitivo diario del primer plantel.
Durante la sesión matinal de este viernes, el preparador alemán apenas ha podido contar con un grupo muy reducido de jugadores de la primera plantilla que no han tenido que atender los compromisos de sus respectivas selecciones. Entre los pocos nombres disponibles sobre el césped se encontraban futbolistas habituales como Szczesny, Gerard Martín, Gavi y Balde, además de las piezas complementarias formadas por Gabriel Jesus y Brian Fariñas, quienes intentan aprovechar al máximo esta ventana de trabajo.
Para completar los ejercicios tácticos y físicos con un mínimo de garantías, el técnico alemán ha tenido que recurrir de nuevo al talento del filial. En esta ocasión, un total de cuatro jóvenes promesas han subido a ejercitarse a las órdenes del primer equipo: Eder Aller, Hafiz Gariba, Shane Kluivert y Guillem Víctor, quienes demuestran su ambición por convencer al entrenador en este tramo crucial de la temporada actual.
A diferencia de lo ocurrido el pasado miércoles, cuando el primer equipo llevó a cabo una exigente sesión conjunta junto al Barça Atlètic dirigido por Juliano Belletti, en esta jornada la dinámica ha sido mucho más individualizada y de perfil bajo. Flick prefiere dosificar las cargas de trabajo de sus hombres disponibles, alternando la asimilación de conceptos tácticos con la prevención de lesiones en un calendario que no da un solo respiro.
El parón de selecciones sigue condicionando la planificación semanal del cuerpo técnico azulgrana, que aguarda con máxima atención el regreso paulatino de todos sus internacionales para afrontar con plenas garantías los siguientes retos en la competición doméstica y europea. Mientras tanto, la cantera vuelve a erigirse como el mejor salvavidas institucional para sostener el día a día de un Barcelona muy atento al crecimiento de sus jóvenes talentos.
