Equipo Falso9 | Estás leyendo una noticia del día 27/09/2026
La Selección Española regresó a un escenario de máxima exigencia como Wembley para defender su estatus y arrancar con buen pie una nueva e ilusionante etapa. El combinado nacional tuvo que sudar de lo lindo para doblegar a una correosa Inglaterra en un encuentro vibrante que exigió la mejor versión de todos los pupilos de Luis de la Fuente.
El inicio pintaba bien tras el tanto inicial de Lamine Yamal, pero la reacción inglesa no tardó en llegar. Los goles de Anthony Gordon y Harry Kane voltearon el marcador, dejando a España contra las cuerdas y obligando al banquillo nacional a buscar soluciones urgentes sobre el tapete verde.
Fue entonces cuando irrumpió con fuerza la figura de Álex Baena. El centrocampista del Atlético de Madrid saltó al terreno de juego con el claro objetivo de revolucionar la medular y aportar esa dosis extra de electricidad y claridad en los metros finales que tanto necesitaba el equipo.
No tardó en surtir efecto la apuesta, ya que en el minuto 60 aprovechó un error defensivo para ejecutar un disparo magistral que supuso el empate a dos. Lejos de conformarse, pocos minutos después firmó una asistencia perfecta que Mikel Oyarzabal transformó en el definitivo 2-3 para culminar la gran remontada.
Esta brillante actuación confirma el excelente momento de forma del jugador rojiblanco, erigiéndose como un recurso fundamental y diferencial tanto para su club como para el combinado nacional en citas de máxima trascendencia internacional.
