Vadillo rompe su silencio sobre su etapa en el Celta

Equipo Falso9 | Estás leyendo una noticia del día 28/09/2026

El paso de Álvaro Vadillo por el Celta de Vigo sigue siendo recordado como uno de los episodios más insólitos de la historia reciente del club celtiña. Fichado en el inusual verano de 2020, en plena desescalada de la pandemia, la etapa del extremo gaditano como jugador celeste apenas se prolongó durante tres meses, un periodo en el que ni siquiera llegó a debutar en un partido oficial con la camiseta del conjunto vigués.

Su salida rumbo al Espanyol se produjo de manera precipitada y sin que ninguna de las partes implicadas ofreciera explicaciones convincentes a la afición de Balaídos. Años después de aquel enigmático movimiento en los despachos, el exfutbolista ha decidido romper su silencio y ofrecer su propia versión de los hechos, señalando directamente al que fuera su técnico en aquella época, Óscar García, como el principal responsable de su fugaz e infructuosa etapa en Vigo.

En sus declaraciones, Vadillo no ha dudado en cargar duramente contra la gestión deportiva y personal del entrenador catalán, llegando a utilizar términos muy duros para describir su relación profesional con él. Según el extremo, las decisiones técnicas respondieron a criterios ajenos al rendimiento deportivo, truncando una oportunidad de oro para asentarse en la máxima categoría del fútbol español bajo la disciplina celeste.

La confesión del gaditano arroja luz sobre un periodo oscuro y lleno de especulaciones para el celtismo, que en su día asistió con perplejidad a la marcha de un fichaje que prometía desborde y profundidad para el esquema del equipo. Las palabras de Vadillo reabren el debate sobre la gestión de vestuario de aquella temporada y ponen de manifiesto cómo las tensiones internas pueden dinamitar carreras y planificaciones deportivas en tiempo récord.

Ahora, con la perspectiva que dan los años transcurridos, este testimonio cierra una de las heridas abiertas en el imaginario colectivo del Celta, evidenciando que el fútbol profesional está lleno de historias donde los despachos y los desencuentros personales pesan mucho más que el talento sobre el césped. La afición celeste ya conoce la intrahistoria de uno de los fiascos más sonados del mercado estival de los últimos tiempos.