Terremoto en los despachos del Barça con la salida del CEO

Equipo Falso9 | Estás leyendo una noticia del día 29/09/2026

La actualidad institucional del Barcelona vuelve a verse sacudida por un movimiento inesperado en su cúpula directiva. Manel del Río, quien ocupaba el cargo de director ejecutivo desde hace apenas un año tras una trayectoria en la entidad iniciada en 2022, ha tomado la decisión de abandonar la entidad azulgrana de mutuo acuerdo con la directiva, dejando un vacío importante en la gestión diaria del club.

Los motivos detrás de esta marcha precipitada responden principalmente a una pérdida progresiva de protagonismo dentro de la estructura ejecutiva. La llegada este mismo verano de Sergio Serrano como nuevo director financiero, procedente del Banc Sabadell, supuso un punto de inflexión en el organigrama económico y de gestión, relegando paulatinamente a Del Río a un segundo plano que acabó por volverse insostenible para su continuidad.

La gestión de las altas esferas en el club catalán continúa demostrando ser un terreno especialmente complejo donde la estabilidad ejecutiva brilla por su ausencia. A lo largo de los últimos años, los cambios en puestos clave de dirección han sido una constante, reflejando las tensiones internas y la búsqueda constante de un modelo financiero y administrativo que logre convencer a los máximos mandatarios de la institución.

Con la salida oficial de Manel del Río, la cúpula directiva azulgrana afronta ahora el reto de reorganizar sus competencias internas sin que ello afecte a la hoja de ruta económica trazada para el presente ejercicio. El peso específico que asumirá Sergio Serrano a partir de ahora será determinante para comprobar si el club logra consolidar un rumbo firme en su maltrecha salud financiera.

La afición barcelonista, centrada habitualmente en el césped y en el rendimiento del equipo, observa con cautela estos movimientos en los despachos. La estabilidad institucional es considerada por los expertos como un requisito indispensable para alcanzar el éxito deportivo y, con esta nueva baja, el Barça vuelve a poner de manifiesto la enorme presión que se vive en la primera línea de gestión.