Equipo Falso9 | Estás leyendo una noticia del día 05/10/2026
El banquillo del Alavés ha cobrado una nueva dimensión táctica y emocional desde la llegada de un entrenador con la jerarquía y experiencia de Quique Sánchez Flores. En una reciente y distendida intervención en el programa radial La Tribu, el estratega madrileño no dudó en abrazar la mítica filosofía del «¿y por qué no?», un lema histórico que en su día popularizó el técnico argentino Diego Pablo Simeone y que ahora sirve para inyectar una ambición desmedida en el vestuario de Mendizorroza. Lejos de conformarse con la habitual y sufrida pelea por la permanencia que tradicionalmente se le presupone a los equipos de su categoría, el preparador albiazul ha dejado claro que su plantilla cuenta con argumentos deportivos y anímicos más que suficientes para soñar con cotas mucho más altas durante la presente temporada liguera.
Durante la charla radiofónica, Quique Sánchez Flores profundizó en la necesidad imperiosa de inculcar una mentalidad joven, atrevida y sin complejos entre sus futbolistas más talentosos. El técnico del Alavés argumentó que el miedo a perder suele ser el mayor freno para el crecimiento competitivo de los bloques considerados modestos dentro de la élite del fútbol español. Por esta razón, su propuesta se basa en potenciar las virtudes ofensivas del bloque vitoriano, exigiendo valentía en la presión alta y descaro absoluto en los metros finales del terreno de juego. Para el preparador, la juventud no debe ser nunca un sinónimo de inexperiencia temeraria, sino una fuente inagotable de energía física y mental dispuesta a romper cualquier pronóstico preestablecido por los analistas deportivos a lo largo del curso.
Uno de los puntos más comentados y analizados de su comparecencia fue la explicación detallada sobre el particular renacer futbolístico de Mariano. El delantero hispano-dominicano, cuya carrera parecía haberse estancado tras varias campañas marcadas por las lesiones y la falta de continuidad en la máxima categoría, ha encontrado en Vitoria el hábitat perfecto para recuperar sus mejores sensaciones. Quique Sánchez Flores desveló el meticuloso trabajo psicológico y físico que el cuerpo técnico ha realizado con el punta, dotándole de la confianza necesaria para volver a ser un delantero temible para las defensas rivales. La gestión humana del vestuario vuelve a erigirse, por tanto, como la gran seña de identidad del entrenador, capaz de rescatar y potenciar el talento de futbolistas que buscaban desesperadamente una segunda oportunidad en la élite.
La posibilidad real de que el Alavés se convierta en la gran revelación de LaLiga EA Sports ya no suena a una utopía inalcanzable, sino a un objetivo tangible que ilusiona profundamente a toda la masa social babazorra. La comunión existente entre la grada de Mendizorroza y el banquillo liderado por Quique Sánchez Flores se fundamenta en el esfuerzo diario, el compromiso colectivo y un estilo de juego reconocible que compite de tú a tú contra cualquier oponente, sin importar el presupuesto o el pedigrí histórico del rival. Los resultados positivos cosechados en este arranque liguero avalan un proyecto deportivo que respira ambición por los cuatro costados y que aspira a convertirse en el equipo incómodo por excelencia de la competición.
Con el calendario avanzado y los automatismos tácticos cada vez más consolidados sobre el césped, el reto inmediato para el Alavés consistirá en mantener la regularidad competitiva durante los meses más exigentes del año. Quique Sánchez Flores es plenamente consciente de que la euforia desmedida puede ser un arma de doble filo, por lo que exige máxima concentración y humildad en los entrenamientos diarios. Sin embargo, la semilla del optimismo ya ha sido plantada con firmeza en el corazón de Vitoria, demostrando que con trabajo, liderazgo y una mentalidad ganadora, en el fútbol moderno siempre hay espacio para hacer realidad lo imposible bajo el lema del «¿y por qué no?».
