Equipo Falso9 | Estás leyendo una noticia del día 12/10/2026
El técnico rojillo Luis Miguel Ramis no ocultó su enorme frustración en la rueda de prensa posterior al encuentro, donde analizó con dureza una de las acciones más polémicas del partido que terminó decidiendo el devenir del choque. El entrenador del conjunto navarro quiso señalar directamente la actuación arbitral y, en especial, la intervención de la tecnología tras una jugada que pudo cambiar radicalmente el rumbo del marcador en los instantes más delicados de la contienda.
La polémica se centró en una posible tarjeta roja directa a Natan, una acción que los visitantes reclamaron con insistencia desde el césped y que se produjo justo antes de que el marcador reflejara el definitivo 4-2, obra de un Isco que volvió a demostrar su enorme calidad sobre el terreno de juego. Para el preparador rojillo, la evidencia de la infracción era absolutamente incuestionable tras revisar las secuencias de televisión de la jugada.
Durante su comparecencia ante los medios de comunicación, Ramis fue especialmente gráfico al valorar la decisión tomada por el colectivo arbitral y la sala Vizio. ‘Entiendo que en el campo tengas la duda, pero el VAR ha visto la imagen y es clarísima, es roja’, sentenció el técnico con visible enfado, lamentando que este tipo de errores de apreciación terminen por penalizar de forma tan drástica el esfuerzo competitivo de su equipo en los momentos cumbre.
Las declaraciones del preparador reflejan el clima de tensión e indignación que se vivió en el banquillo visitante tras encadenar los últimos tantos en contra. El equipo había competido a un gran nivel durante buena parte del enfrentamiento, logrando plantar cara a un rival de enorme entidad y generando ocasiones claras, pero la jugada de la expulsión perdonada supuso un duro mazazo psicológico del que ya no hubo tiempo ni capacidad física para reaccionar antes del pitido final.
Con este resultado adverso, la escuadra dirigida por Ramis ya mira hacia los próximos compromisos ligueros con la firme intención de pasar página y corregir los errores defensivos mostrados. El cuerpo técnico es consciente de que la línea de trabajo es positiva, pero insisten en la necesidad de exigir un criterio arbitral unificado que evite este tipo de perjuicios en momentos decisivos que terminan desequilibrando la balanza de los partidos.
