Equipo Falso9 | Estás leyendo una noticia del día 20/10/2026
El capitán de la Real Sociedad, Mikel Oyarzabal, ha vuelto a demostrar por qué es una de las figuras más importantes en la historia reciente del club donostiarra. Tras anotar sus dos primeros tantos de la presente campaña, el delantero internacional ha alcanzado la significativa cifra de 135 goles defendiendo la elástica blanquiazul, consolidando su estatus de leyenda viva en el Reale Arena.
Con este doblete, el atacante eibarrés reduce distancias respecto a uno de los mitos más respetados de la entidad, Jesús María Satrústegui. El histórico ariete encabeza una de las marcas más codiciadas con 162 goles oficiales en su etapa como realista, un registro que durante décadas ha permanecido como un Everest casi imposible de escalar para los delanteros que han pasado por San Sebastián en los últimos tiempos.
Las proyecciones actuales sitúan a Oyarzabal ante una oportunidad histórica y real de asaltar la cima. Manteniendo su promedio anotador habitual y las buenas sensaciones físicas bajo la dirección del cuerpo técnico, los expertos calculan que el capitán podría superar o al menos igualar la mítica marca de Satrústegui en el horizonte de un par de temporadas, convirtiéndose de manera definitiva en el máximo referente ofensivo de la historia moderna del club.
El peso específico de Oyarzabal en el terreno de juego va mucho más allá de las frías estadísticas o de su capacidad para ver portería rival. Su jerarquía en el vestuario, su compromiso innegociable con el escudo y su liderazgo silencioso sobre el césped le han otorgado un estatus de ídolo absoluto para una afición que sueña con verle levantar este récord histórico antes de que decida cerrar su exitosa etapa en Gipuzkoa.
La carrera hacia el trono de Satrústegui ya ha comenzado de forma oficial y cada partido se convierte en una nueva oportunidad para que Oyarzabal siga escribiendo con letras de oro su nombre en los anales del sportinguismo. Con el apoyo incondicional de su gente y la ambición intacta, el capitán blanquiazul encara el tramo más ilusionante de su carrera deportiva con la mirada fija en la historia.
