El gran secreto familiar de la estrella del Deportivo

Equipo Falso9 | Estás leyendo una noticia del día 23/10/2026

La historia de Mario Soriano con el fútbol y con los colores rojiblancos va mucho más allá de una simple coincidencia profesional. La familia Soriano guarda un vínculo inquebrantable con el club colchonero, una pasión que se respira en cada rincón del hogar familiar desde hace décadas. El amor por el escudo nació de la mano de su madre y de su tío, auténticos motores del sentimiento atlético en la familia. Hasta el padre, inicialmente seguidor madridista, terminó sucumbiendo a la inevitable presión ambiental para abrazar la causa rojiblanca.

Los recuerdos de infancia de los hermanos Soriano están profundamente marcados por el estadio Metropolitano y los antiguos coliseos del equipo. Su hermano Daniel recuerda con nostalgia cómo vivían los partidos desde la grada: nuestro asiento de socio estaba situado justo detrás del banquillo, y de pequeño Mario demostraba una energía inagotable recorriendo las gradas de córner a córner para seguir de cerca las jugadas de ataque del equipo.

Ambos hermanos demostraron talento para la práctica del fútbol, defendiendo la camiseta rojiblanca en las categorías inferiores durante años. Daniel llegó a militar once temporadas en la base y ejerció también como técnico formativo, compartiendo césped con grandes figuras de la época. Sin embargo, las lesiones acabaron truncando su sueño de alcanzar la élite profesional, un objetivo que su hermano menor sí lograría materializar con esfuerzo y constancia.

Hoy en día, Mario Soriano se ha consolidado como un auténtico referente indiscutible en el Deportivo de La Coruña. Su impresionante regularidad en el terreno de juego le ha permitido firmar rachas históricas en el fútbol profesional, acumulando una enorme cantidad de encuentros consecutivos disputados y demostrando una fiabilidad física excepcional que muy pocos jugadores pueden alcanzar en la categoría.

A pesar de haber roto aquella impresionante racha de titularidades consecutivas frente al Sevilla, el impacto de Mario en el esquema del equipo gallego sigue siendo absolutamente crucial. Su capacidad para desequilibrar partidos y su liderazgo silencioso sobre el césped le han valido el cariño incondicional de una afición que ve en él al estandarte perfecto para devolver al club a la máxima categoría.