Equipo Falso9 | Estás leyendo una noticia del día 24/10/2026
El rendimiento de Osasuna lejos de su estadio se ha convertido en el principal quebradero de cabeza para la afición y el cuerpo técnico. En las últimas campañas, el equipo navarro ha mostrado una versión muy competitiva como local en El Sadar, pero sus números a domicilio frenan cualquier aspiración de dar un salto cualitativo mayor en la clasificación de EA SPORTS.
Durante el curso pasado, bajo la dirección de Vicente Moreno, los rojillos apenas consiguieron dos victorias a domicilio en todo el campeonato doméstico. Un bagaje ofensivo y defensivo muy pobre para un conjunto que aspira a consolidarse en la zona noble de la tabla y competir de tú a tú contra cualquier rival de la categoría.
Aquellos dos únicos triunfos lejos de Pamplona se materializaron en escenarios de máxima exigencia. El primero llegó en el feudo de la Real Sociedad, el Reale Arena, donde los visitantes se impusieron con solvencia por un claro cero a dos. La segunda y última alegría como visitantes se celebró en tierras castellanas, venciendo al Valladolid por un ajustado dos a tres en un duelo loco de goles.
Ahora, con el nuevo proyecto en marcha, el vestuario rojillo es plenamente consciente de que la permanencia en la élite y la posibilidad de soñar con cotas más altas pasan inevitablemente por mejorar drásticamente las prestaciones fuera de casa. La solidez defensiva y la eficacia ofensiva fuera de Pamplona son los deberes prioritarios que el equipo debe aprobar de inmediato.
El próximo compromiso a domicilio se presenta como la oportunidad perfecta para romper con la mala dinámica histórica reciente y demostrar que el bloque está listo para competir con garantías en cualquier estadio. Los puntos en juego valen oro y sumar de a tres lejos de la capital navarra es el único camino hacia el éxito.
