Quique aparta el ruido y mira a Txerloia

Equipo Falso9 | Estás leyendo una noticia del día 27/10/2026

El entrenador del Alavés ha querido restar importancia a los galardones internacionales que acaparan la atención mediática estos días, asegurando con rotundidad que las parafernalias del Balón de Oro le quedan muy lejos. El técnico babazorro prefiere mantener los pies en la tierra y centrar todos sus esfuerzos en los compromisos inmediatos que tiene su equipo en el calendario oficial.

El primer escollo inmediato para el conjunto blanquiazul se encuentra en el exigente duelo que disputarán mañana en Txerloia, un escenario clásico donde los vascos deberán mostrar su mejor versión competitiva para evitar sorpresas desagradables. La plantilla ha trabajado durante toda la semana con la máxima intensidad, consciente de que este tipo de eliminatorias y encuentros coperos o amistosos de preparación exigen una concentración defensiva impecable y máxima efectividad arriba.

Sin embargo, la hoja de ruta del cuerpo técnico no se detiene en el compromiso intersemanal, ya que en el horizonte inmediato asoma una de las visitas más complicadas y atractivas de la temporada en el campeonato doméstico. El próximo sábado, el cuadro vitoriano tendrá que medir sus fuerzas visitando el Camp Nou, un estadio histórico donde puntuar requiere firmar un partido prácticamente perfecto frente a uno de los transatlánticos de la categoría.

Ante este doble reto de máxima exigencia, la dirección técnica ha apelado a la fortaleza del bloque y a la profundidad de su plantilla para dosificar esfuerzos y mantener el nivel competitivo intacto. El técnico ha insistido a sus jugadores en la necesidad de aislarse por completo de cualquier distracción externa, recordando que el verdadero éxito del club se construye paso a paso en el césped y no a través de debates estériles sobre premios individuales.

La afición del Alavés, por su parte, respalda plenamente la filosofía de trabajo de su entrenador y ya se prepara para arropar al equipo tanto en la cita de mañana como en el desplazamiento masivo previsto para el fin de semana. El vestuario respira ambición y prudencia a partes iguales, sabedor de que el buen momento de juego debe traducirse en resultados tangibles para consolidar los objetivos institucionales marcados para el presente curso futbolístico.