Equipo Falso9 | Estás leyendo una noticia del día 27/10/2026
El excentrocampista del Sevilla FC, Ivan Rakitic, ha concedido una interesante entrevista donde desvela uno de los secretos mejor guardados de su longeva y exitosa carrera deportiva en la élite europea. El futbolista croata, recordado con muchísimo cariño por toda la afición hispalense, ha querido profundizar en los detalles más íntimos de su preparación física y en cómo un cambio radical en su dieta supuso un antes y un después en su rendimiento sobre los terrenos de juego. Según ha explicado el propio deportista balcánico, la decisión de eliminar por completo el gluten de sus comidas diarias no fue fruto de una planificación milimétrica inicial, sino de una serie de circunstancias en las que la fortuna jugó un papel protagonista. Tuve un poco de suerte al encontrar con el método adecuado que se adaptaba perfectamente a las exigencias físicas de mi organismo en un momento clave de mi trayectoria profesional, reconoció el carismático excapitán del conjunto del Ramón Sánchez-Pizjuán ante los medios de comunicación.
Durante muchos años, la figura de Ivan Rakitic ha estado asociada al sacrificio, la entrega absoluta y una capacidad innata para abarcar una enorme cantidad de metros en la medular sin perder la claridad en la toma de decisiones. Sin embargo, mantener ese nivel de exigencia competitiva semana tras semana en equipos de máxima presión como el club de Nervión o el mismísimo FC Barcelona requiere de un cuidado corporal extremo. El centrocampista admitió que, a medida que cumplía años, su cuerpo comenzó a enviarle señales inequívocas de que necesitaba modificar ciertos hábitos nutricionales para evitar lesiones musculares y acelerar los procesos de recuperación tras los partidos intersemanales. La retirada del gluten de su día a día le permitió mitigar esa sensación de pesadez y fatiga crónica que suele acumularse en las piernas de los futbolistas de élite tras disputar decenas de encuentros oficiales en una sola temporada.
El impacto de esta modificación alimentaria se tradujo rápidamente en una mayor agilidad, una notable reducción de las molestias físicas y una consistencia competitiva que prolongó su estancia en la primera línea del fútbol mundial. Rakitic quiso recalcar que la nutrición moderna ya no es un aspecto secundario en la vida de un deportista profesional, sino uno de los pilares fundamentales sobre los que se sustenta el éxito o el fracaso deportivo. En este sentido, el croata insistió en que los jóvenes talentos que empiezan a despuntar en las categorías inferiores deben comprender la importancia absoluta de cuidar su motor desde edades muy tempranas. La experiencia acumulada por el mediocampista en su dilatada trayectoria le otorga una voz más que autorizada para aconsejar sobre estos temas a las nuevas generaciones que sueñan con emular sus pasos en el fútbol profesional.
Los aficionados del Sevilla FC siguen guardando un recuerdo imborrable de las dos etapas en las que el centrocampista defendió la camiseta blanquirroja con orgullo, luciendo el brazalete de capitán y levantando títulos memorables que ya forman parte de la historia dorada de la entidad andaluza. Declaraciones como esta demuestran el grado de profesionalidad y compromiso que siempre caracterizó al balcánico, un jugador que nunca escatimó una gota de sudor y que entendió que cada detalle extradeportivo cuenta a la hora de estirar su carrera deportiva hasta límites insospechados. La disciplina culinaria que adoptó hace tiempo se convirtió en su mejor aliada silenciosa, permitiéndole competir de igual a igual contra rivales mucho más jóvenes en escenarios tan exigentes como la Liga EA Sports.
En definitiva, el testimonio de Ivan Rakitic pone de manifiesto cómo la ciencia, la nutrición y el autoconocimiento corporal se han convertido en las herramientas indispensables del futbolista del siglo XXI. El adiós del croata a ciertos alimentos con gluten no solo mejoró su bienestar diario, sino que redefinió su carrera profesional, permitiéndole retirarse de la práctica activa con la satisfacción del deber cumplido y el reconocimiento unánime de todo el panorama futbolístico internacional. Su legado en el club nervionense trasciende mucho más allá de los goles y las asistencias, dejando también una valiosa lección sobre el rigor y la exigencia necesarios para triunfar en la cumbre del deporte rey.
