Quique recuerda la hazaña ante el Barcelona

Equipo Falso9 | Estás leyendo una noticia del día 30/10/2026

El entrenador del Sevilla, Quique Sánchez Flores, ha querido inyectar una dosis de optimismo en la plantilla de cara al próximo y exigente compromiso liguero frente al FC Barcelona. Consciente de la delicada dinámica de resultados que atraviesa el conjunto hispalense en este arranque de temporada, el preparador madrileño ha recordado que el fútbol siempre ofrece nuevas oportunidades para revertir las situaciones más adversas.

Durante su comparecencia ante los medios de comunicación previa al encuentro, Quique hizo hincapié en el precedente inmediato de la pasada campaña, donde los sevillistas lograron sumar una victoria de mucho mérito ante el gigante blaugrana. Aquella actuación coral demostró que las distancias sobre el terreno de juego pueden acortarse con solidaridad defensiva, concentración máxima y una efectividad quirúrgica en los metros finales.

El técnico admitió que el equipo no llega en su mejor momento anímico tras los últimos tropiezos en el campeonato doméstico, pero defendió que el vestuario trabaja con la máxima intensidad para corregir errores. La presión es alta, un clásico histórico en Nervión, pero el cuerpo técnico insiste en que el grupo debe liberarse de complejos y saltar al césped con la firme convicción de que nada es imposible en noventa minutos.

Para lograr la machada ante los culés, Quique reconoció que será indispensable minimizar las pérdidas en salida de balón y aprovechar al máximo las transiciones rápidas. El plan táctico ya está diseñado para ahogar la medular barcelonista y dotar al bloque de una solidez inquebrantable, un aspecto que ha sido el talón de Aquiles del equipo en las últimas jornadas disputadas en el torneo.

Finalmente, el entrenador apeló al calor de la afición para que actúe como el jugador número doce desde el primer minuto. El Sánchez Pizjuán se prepara para una noche de grandes emociones, donde el sevillismo espera ver la mejor versión de los suyos y certificar un punto de inflexión que devuelva la ilusión a todo el entorno blanquirrojo.