El Deportivo de La Coruña lanza una ofensiva total por el muro Leo Román para blindar Riazor

Estás leyendo una noticia del día 01/07/2026

El Deportivo de La Coruña se encuentra en un momento crucial de su planificación deportiva para la temporada 2026-2027. Tras consolidar su regreso a la máxima categoría del fútbol español, la dirección deportiva herculina no quiere dejar ningún cabo suelto en la confección de una plantilla que aspire a cotas altas en la Liga EA Sports. La portería, ese lugar sagrado de Riazor que ha visto pasar a leyendas, es ahora el epicentro de todas las miradas. Con la renovación de Germán Parreño ya asegurada y la presencia de Álvaro Ferllo, el club busca ese tercer elemento que eleve la competencia interna a niveles de excelencia. No se trata solo de rellenar un hueco, sino de encontrar un perfil que pueda discutir la titularidad desde el primer minuto de la pretemporada, garantizando que el arco coruñés esté protegido por manos de absoluta garantía ante los desafíos que propone el calendario de la élite nacional.

El nombre que ha irrumpido con una fuerza inusitada en las oficinas de la Plaza de Pontevedra es el de Leo Román. El guardameta balear, que viene de sufrir el amargo trago del descenso con el RCD Mallorca, se ha convertido en la prioridad absoluta para reforzar los tres palos. A pesar del revés colectivo en la isla, el rendimiento individual de Román no ha pasado desapercibido para los analistas de datos y los ojeadores del conjunto gallego. Su envergadura, reflejos felinos y una capacidad de mando impropia de su edad lo sitúan como uno de los porteros con mayor proyección del panorama nacional. El Deportivo sabe que para competir contra los gigantes de la liga necesita futbolistas con hambre de revancha y calidad contrastada, y Leo Román encaja perfectamente en ese molde de jugador que busca redimirse tras un año complicado en lo deportivo pero valioso en lo personal.

Sin embargo, la operación no se antoja sencilla desde el punto de vista financiero, marcando un pulso de alta tensión entre las directivas. Leo Román tiene un contrato de larga duración con el Mallorca, extendiéndose su vinculación hasta el año 2030, lo que otorga al club bermellón una posición de fuerza en la mesa de negociación. Tras el descenso a la Liga Hypermotion, su cláusula de rescisión ha experimentado una rebaja significativa, pasando de los doce millones de euros iniciales a unos nueve millones actuales. Aunque esta cifra es más asequible, sigue estando por encima de lo que el Deportivo de La Coruña tenía presupuestado inicialmente para la posición de portero. Las informaciones adelantadas por el periodista Marcos Benito y confirmadas por diversas fuentes cercanas al club indican que las conversaciones ya han comenzado, pero el tira y afloja será constante durante las próximas semanas de este caluroso mes de junio.

Desde el punto de vista táctico, la incorporación de Leo Román supondría un salto de calidad cualitativo para el esquema defensivo del equipo. Su dominio del área pequeña y su solvencia en las salidas por alto son aspectos que el cuerpo técnico valora positivamente para contrarrestar el juego directo de muchos rivales de la Liga EA Sports. Además, su juego de pies ha evolucionado notablemente, permitiendo una salida de balón limpia desde la cueva, algo innegociable en la filosofía de juego que se quiere implantar en Riazor. La competencia con Parreño y Ferllo no solo beneficiaría al equipo en los partidos oficiales, sino que obligaría a cada uno de los guardametas a dar su mejor versión en cada sesión de entrenamiento en Abegondo. El objetivo es claro: que el entrenador tenga el «bendito problema» de elegir entre tres porteros de primer nivel mundial para defender el escudo del club.

La afición deportivista, siempre fiel y apasionada, observa estos movimientos con una mezcla de ilusión y exigencia. Saben que el mercado de fichajes de 2026 es una oportunidad de oro para asentar el proyecto en la élite y evitar los fantasmas del pasado. La posible llegada de Leo Román se interpreta como una declaración de intenciones por parte de la propiedad, demostrando que el Deportivo no ha vuelto a Primera solo para participar, sino para recuperar su estatus histórico. Mientras las negociaciones avanzan y se buscan fórmulas creativas para rebajar esos nueve millones de euros, ya sea mediante variables o la inclusión de jugadores en la operación, el entorno del club respira un optimismo moderado. El verano es largo, pero en A Coruña tienen claro que el cerrojo de su portería debe llevar el sello de la seguridad absoluta, y Leo Román es el elegido para portar los guantes del destino en esta nueva y emocionante etapa.