Estás leyendo una noticia del día 07/07/2026
¿Está el Deportivo Alavés listo para afrontar una temporada que promete ser tan exigente como emocionante en la élite del fútbol español? El pulso del club vitoriano ya late con la intensidad de los primeros compases de la pretemporada. Tras una serie rigurosa de reconocimientos médicos y exhaustivas pruebas de esfuerzo, la plantilla albiazul se prepara para sumergirse de lleno en el trabajo de campo. Es el momento donde las promesas se transforman en sudor y esfuerzo, sentando las bases de lo que será un año clave para la consolidación del proyecto en Primera División. La ilusión se mezcla con la expectativa en las instalaciones, donde cada jugador entiende que el camino hacia el éxito se construye desde el primer día, con la disciplina y la entrega como pilares fundamentales.
En este crucial arranque, el lateral argentino Nahuel Tenaglia ha emergido como la voz de la plantilla, encapsulando el sentir colectivo con una declaración tan simple como poderosa: “Ahora toca ponerse la camiseta y empezar a entrenar”. Estas palabras no son un mero formalismo, sino un auténtico mantra que resuena con la ética de trabajo que el cuerpo técnico, liderado por Quique Sánchez Flores, busca imprimir desde el primer momento. La segunda jornada de pruebas físicas, diseñada para evaluar cada músculo y cada articulación, ha concluido exitosamente, confirmando que los jugadores llegan en óptimas condiciones para el desafío que se avecina. La precisión de estas evaluaciones es vital para prevenir lesiones y optimizar el rendimiento individual y colectivo a lo largo de los extenuantes meses de competición.
A partir de mañana, la intensidad se eleva exponencialmente con el inicio de las sesiones de entrenamiento propiamente dichas, programadas en doble jornada. La planificación contempla varias semanas de preparación intensiva, alternando el trabajo en Vitoria con una concentración en La Navata, un entorno que favorecerá la cohesión del grupo y el enfoque total en los aspectos tácticos y físicos. La dirección deportiva, en estrecha colaboración con el staff técnico, ha diseñado una metodología que busca afinar la maquinaria albiazul, implementando los sistemas de juego y fortaleciendo la resistencia de los futbolistas. Cada ejercicio, cada repetición, está meticulosamente pensado para forjar un equipo rocoso, versátil y capaz de competir de tú a tú contra los grandes de LaLiga EA Sports.
El calendario de preparación incluye cuatro partidos amistosos de alto nivel, estratégicamente seleccionados para calibrar las fuerzas del equipo antes del inicio oficial de la campaña. El Eibar, el Castellón, el Girona y el Racing de Santander serán los rivales que pondrán a prueba la evolución del Alavés. Estos encuentros no solo servirán para rotar jugadores y probar esquemas, sino también para ganar ritmo competitivo y corregir errores en un contexto de menor presión. Quique Sánchez Flores y la dirección deportiva han expresado su plena confianza en que este plan de trabajo será más que suficiente para llegar en óptimas condiciones al debut liguero. La cita inaugural será a mediados de agosto en Mendizorroza, un fortín donde el Alavés buscará arrancar con buen pie frente al Getafe, un rival siempre aguerrido y complicado.
La maquinaria albiazul ya está en marcha, y la ilusión en Mendizorroza es palpable. Con un Nahuel Tenaglia que personifica el compromiso y una dirección técnica que supervisa cada detalle, el Deportivo Alavés se prepara para un nuevo capítulo en la élite. La afición, ávida de emociones y victorias, espera con expectación ver cómo este esfuerzo inicial se traduce en éxitos sobre el terreno de juego. El balón volverá a rodar pronto, y cada entrenamiento, cada amistoso, es un paso más en la construcción de un sueño compartido por todo un club y su apasionada hinchada, que ya cuenta los días para el pitido inicial de LaLiga.