Susto mayúsculo con Diego Conde en Los Cármenes

Equipo Falso9 | Estás leyendo una noticia del día 26/07/2026

El encuentro amistoso de pretemporada disputado en el estadio Nuevo Los Cármenes ha dejado una de las peores noticias posibles para la planificación estival del Villarreal. El guardameta titular Diego Conde tuvo que abandonar el terreno de juego visiblemente dolorido y con gestos de absoluta preocupación tras sufrir un fuerte choque fortuito con su compañero Llorente durante el transcurso de la segunda mitad del partido.

La jugada se desencadenó en un centro lateral donde el cancerbero salió a blocar el esférico con absoluta determinación, produciéndose un impacto tremendo que dejó a ambos futbolistas tendidos sobre el verde. Las asistencias médicas saltaron de inmediato al terreno de juego para atender al guardameta, quien tras varios minutos de incertidumbre y visibles muestras de dolor, no pudo continuar bajo palos y tuvo que ser sustituido por precaución.

Las primeras exploraciones realizadas por los servicios médicos en los vestuarios encendieron todas las alarmas en el seno de la entidad grogueta. Diego Conde abandonó el recinto nazarí con el brazo izquierdo inmovilizado mediante un cabestrillo, lo que hace presagiar que la lesión podría afectar a la articulación del hombro o a la clavícula, una zona especialmente delicada para un guardameta de élite en plenas fechas de preparación.

En las próximas horas, el cuerpo médico del club someterá al guardameta a una batería de pruebas diagnósticas de alta resolución en las instalaciones médicas para determinar el alcance exacto de la dolencia. El cuerpo técnico encabezado por el banquillo amarillo aguarda con máxima tensión los resultados, consciente de la importancia capital que tiene el cancerbero en el esquema defensivo del equipo de cara al inicio liguero.

Esta lesión inesperada trastoca por completo los planes estivales del cuerpo técnico, que ahora podría verse obligado a acudir al mercado de fichajes si el periodo de baja se prolonga más de lo deseado. La afición del submarino amarillo cruza los dedos para que todo quede en un simple susto y el guardameta pueda regresar lo antes posible a los entrenamientos grupales bajo la atenta mirada de los preparadores.