Goleada autoritaria del Oviedo en pretemporada

Equipo Falso9 | Estás leyendo una noticia del día 30/07/2026

El Real Oviedo ha demostrado este fin de semana que su puesta a punto marcha sobre ruedas tras firmar una actuación sobresaliente frente a la Ponferradina. Los hombres dirigidos por Julián Calero saltaron al terreno de juego con las ideas muy claras, desarbolando por completo a su oponente desde el pitido inicial y exhibiendo un estado físico y táctico envidiable para estas alturas de la pretemporada estival en el mes de julio.

El festival ofensivo comenzó a gestarse muy pronto, reflejando la superioridad azul sobre el verde. El centrocampista Aldasoro abrió la lata con un disparo preciso que dejó sin opciones al guardameta rival. Este tanto inicial supuso un duro mazazo para los bercianos, que apenas tuvieron capacidad de reacción ante el vendaval de fútbol combinativo y vertical que propuso el conjunto asturiano durante los primeros cuarenta y cinco minutos del encuentro amistoso.

Lejos de bajar el pistón tras el descanso, el técnico oviedista movió el banquillo para mantener la intensidad alta. La maquinaria carbayona continuó carburando a la perfección y el joven Marco Esteban amplió distancias con un testarazo inapelable tras una jugada ensayada a balón parado. El canterano aprovechó sus minutos para reivindicarse y mandar un mensaje claro al cuerpo técnico de cara a la exigente temporada oficial que se avecina en la división de plata.

La fiesta goleadora no se detuvo ahí, ya que la profundidad de plantilla azul volvió a quedar de manifiesto. Jacobo se sumó a la fiesta anotadora con una excelente acción individual, culminada con un remate cruzado que significó el tercer tanto en el luminoso. El dominio era ya absoluto, sin conceder apenas opciones a una Ponferradina completamente desdibujada y superada por el ritmo impuesto por los futbolistas del Principado.

Para redondear la mañana perfecta, Eze cerró la goleada estableciendo el definitivo 4-0 que refleja con total fidelidad lo acontecido sobre el terreno de juego. Con este contundente triunfo, el Oviedo gana en confianza, afianza automatismos y convence a su afición de que el proyecto competitivo de Julián Calero mantiene intactas sus ambiciones de pelear por los puestos más altos de la clasificación este curso.