Equipo Falso9 | Estás leyendo una noticia del día 03/08/2026
La pretemporada del Atlético de Madrid se está viendo fuertemente condicionada por la resaca mundialista y la acumulación de compromisos internacionales. Diego Pablo Simeone ha tenido que viajar a Estocolmo con una convocatoria atípica, compuesta por apenas 12 jugadores del primer equipo y hasta 13 futbolistas procedentes de la Academia. Esta circunstancia excepcional obligará al cuerpo técnico a tirar de la cantera no solo durante los amistosos estivales, sino también en el arranque oficial de la competición doméstica.
La situación no es menor, ya que el calendario no da tregua y el debut liguero está fijado para el miércoles 19 frente al Málaga. El gran caballo de batalla para el entrenador argentino radica en la ausencia de los nueve finalistas del Mundial, un grupo de peso formado por Baena, Llorente, Pubill, Grimaldo, Musso, Nahuel, Julián Alvarez, Giuliano y Almada —este último con su futuro aún en el aire debido a posibles movimientos en el mercado de fichajes—. Ninguno de ellos está citado hasta el próximo lunes 10 de agosto.
Aunque existe la posibilidad de que algunos de estos internacionales regresen de sus vacaciones de manera anticipada para acortar plazos, la realidad es que el tiempo de trabajo con el grupo será mínimo. Esto deja al bloque principal en una clara inferioridad física y táctica respecto a las exigencias del inicio de temporada, elevando la importancia de los jóvenes talentos que vienen pidiendo paso desde las categorías inferiores rojiblancas.
La gira por tierras asiáticas, con el próximo viaje a Seúl y el atractivo amistoso dominical frente al Manchester City, servirá como el gran banco de pruebas para estos trece canteranos. Para muchos de ellos, esta ventana estival representa una oportunidad de oro única para convencer al Chicho Simeone de que pueden tener un rol importante en la rotación durante un curso que se avecina especialmente largo y desgastador.
En definitiva, la Academia del Atlético se erige una vez más como el salvavidas institucional y deportivo de la entidad. Mientras la maquinaria pesada del primer equipo termina de engrasarse y recuperar efectivos tras el esfuerzo estival, los jóvenes valores de la casa están listos para asumir galones y demostrar que el futuro del club se cimenta sobre una base sólida y preparada para cualquier imprevisto competitivo.
