El Valencia busca maximizar el valor de Mestalla

Equipo Falso9 | Estás leyendo una noticia del día 04/08/2026

El Valencia CF continúa dando pasos firmes en la compleja estrategia diseñada para la comercialización de los codiciados terrenos del actual estadio de Mestalla. Más allá de la reciente tasación de 148,94 millones de euros realizada por la firma GESVALT y del ambicioso precio objetivo de 150 millones fijado por la propia entidad blanquinegra, la recomendación técnica de CBRE, la multinacional inmobiliaria encargada de tutelar toda la operación, pasa por ejecutar la venta de las parcelas de forma segmentada y no mediante una única transacción global. Esta hoja de ruta ya ha sido detallada con total transparencia a los bonistas que sustentan financieramente el proyecto del nuevo coliseo.

La consultora inmobiliaria, que ya prestó su valioso asesoramiento al club de Mestalla en etapas anteriores y ahora vuelve a liderar este proceso crucial, defiende que la división de los distintos aprovechamientos urbanísticos permite optimizar notablemente el valor de los activos y, al mismo tiempo, ensanchar de manera considerable el abanico de potenciales compradores interesados en el suelo. La última tasación oficial refleja con absoluta precisión esta idónea diferenciación: 103,13 millones de euros corresponden de forma íntegra a la edificabilidad residencial, 30,47 millones al uso terciario sobre rasante y 15,32 millones al aparcamiento subterráneo proyectado.

Este minucioso reparto de valores encaja como un guante con la estrategia que CBRE ha venido defendiendo desde el banderazo de salida del proceso. La comercialización fraccionada permitiría adaptar con eficacia cada activo específico al perfil de inversor más adecuado, evitando que una única y mastodóntica operación limite la libre concurrencia o acabe mermando el precio final de venta. Además, los bonistas que financiaron en su día al club estructuraron toda la operación teniendo como referencia principal este escenario de trabajo, manteniendo unas expectativas económicas alineadas con las cifras de los expertos.

Otro de los aspectos fundamentales que contempla de manera inexcusable la operación es la obligatoriedad de que el futuro comprador o compradores asuman íntegramente el coste de la demolición del viejo Mestalla, una faraónica actuación presupuestada en más de diez millones de euros. Descargar este peso económico de las arcas del club supone un alivio mayúsculo para la maltrecha economía de la entidad valencianista en un momento donde cada euro cuenta para cuadrar las cuentas institucionales y deportivas.

Por último, esta inteligente estrategia de vender los terrenos por partes no solo persigue maximizar los beneficios económicos del suelo, sino que también permitiría al Valencia generar plusvalías de forma escalonada con cada transacción firmada. Este flujo constante de ingresos podría repercutir de manera muy positiva en el Límite de Coste de Plantilla Deportiva y, por ende, ampliar de forma holgada el codiciado margen del Fair Play financiero de cara a planificar con mayores garantías las próximas temporadas en la élite.