Equipo Falso9 | Estás leyendo una noticia del día 07/08/2026
El Deportivo de La Coruña dio un paso adelante muy significativo en su exigente pretemporada al medirse contra todo un histórico del fútbol italiano como es la Fiorentina en un test marcado por la máxima exigencia competitiva. El conjunto blanquiazul afrontaba su primer examen veraniego frente a un rival de entidad continental, un bloque transalpino con aspiraciones europeas claras que demostró desde el pitido inicial el enorme potencial que atesora en su plantilla de cara al próximo curso.
Desde el primer minuto sobre el césped, los locales impusieron un ritmo altísimo y sometieron a los gallegos con una presión asfixiante que obligó a los hombres de A Coruña a multiplicar sus esfuerzos defensivos. Los italianos monopolizaron la posesión del esférico y generaron constantes ocasiones de peligro sobre el área deportivista, poniendo a prueba la solidez defensiva y la capacidad de sufrimiento de un Depor que demostró estar mentalizado para sufrir y competir en cualquier escenario durante este apasionante verano.
El encuentro amistoso quedó inevitablemente condicionado por dos factores extradeportivos muy molestos que alteraron el normal desarrollo del juego. Por un lado, el lamentable y deficiente estado del terreno de juego dificultó enormemente la circulación fluida del balón, obligando a ambos equipos a adoptar un fútbol más directo y abrumador. Por otro lado, un inoportuno apagón eléctrico interrumpió la contienda y ralentizó el ritmo del partido durante varios minutos, enfriando los ánimos sobre el verde italiano.
Pese a la tremenda superioridad mostrada por los transalpinos durante amplias fases del choque, el cuadro blanquiazul supo aguantar estoicamente de pie y mantener la concentración táctica. En una jugada aislada de ataque, providencial y cargada de fortuna, emergió la figura de Nsongo Bil para aprovechar una carambola dentro del área rival y firmar un tanto balsámico que permitía a los gallegos equilibrar de manera sorprendente la balanza en el marcador.
Este meritorio empate cosechado en territorio italiano refuerza notablemente la moral del Deportivo de La Coruña en su puesta a punto estival. Los coruñeses cierran una prueba de máxima categoría con sensaciones muy esperanzadoras, evidenciando una capacidad de resistencia encomiable que será vital para afrontar con garantías el exigente y duro calendario que les espera en su regreso a la élite del fútbol nacional.
