Equipo Falso9 | Estás leyendo una noticia del día 14/08/2026
El atacante estrella de la Real Sociedad, Mikel Oyarzabal, ha sorprendido a propios y extraños tras incorporarse a los entrenamientos grupales sin apenas descanso después de su exitoso periplo veraniego. El flamante campeón del Mundo ha demostrado un compromiso absoluto con la disciplina blanquiazul, regresando a las instalaciones de Zubieta con la ambición intacta y con el firme objetivo de ponerse a disposición del cuerpo técnico lo antes posible de cara al exigente calendario estival.
La gran incógnita que se cierne ahora mismo sobre el entorno donostiarra reside en si el capitán txuri-urdin tendrá minutos en el próximo e ilusionante amistoso internacional frente al Chelsea. Con apenas cuatro sesiones preparatorias en sus piernas desde el fin de sus merecidas vacaciones, saltar al terreno de juego de inicio parece una utopía, aunque nadie se atreve a descartar una participación testimonial en la segunda mitad para ir cogiendo el codiciado ritmo competitivo.
El cuerpo técnico valora con suma prudencia el estado físico del internacional español, consciente del enorme desgaste acumulado durante la última temporada y el posterior torneo intercontinental. La prioridad absoluta en esta fase de preparación es evitar cualquier tipo de recaída o lesión muscular que pueda mermar al futbolista en el arranque oficial del campeonato doméstico, donde su figura volverá a ser absolutamente capital para las aspiraciones europeas del conjunto vasco.
Por su parte, el jugador ha manifestado en privado sus enormes ganas de vestirse de corto y reencontrarse con la afición en este test de altura ante los ‘blues’. Su presencia en el verde, ya sea como titular o desde el banquillo, supone un impulso anímico incalculable tanto para sus compañeros como para unos seguidores que todavía vibran con las recientes gestas de su ídolo tanto con la camiseta de la Real como con la selección nacional.
Las próximas horas serán decisivas para dilucidar la hoja de ruta definitiva con Mikel Oyarzabal. El test ante el gigante londinense servirá como excelente piedra de toque para medir las sensaciones físicas del delantero y comprobar si su incombustible motor está ya preparado para competir al máximo nivel europeo sin haber completado la tradicional pretemporada veraniega.
