Equipo Falso9 | Estás leyendo una noticia del día 15/08/2026
Hay tradiciones en el fútbol que logran resistir al paso del tiempo y a la vorágine del calendario moderno. Es el caso indiscutible de la que cada verano protagoniza el Club Atlético Osasuna, una costumbre profundamente arraigada en el sentimiento navarro antes de que comience el rodaje oficial de la temporada en la élite.
Como marca el protocolo sagrado de la entidad rojilla, la cúpula directiva encabezada por su presidente, el cuerpo técnico al completo y todos los integrantes de la primera plantilla han emprendido el viaje hacia la emblemática localidad navarra de Javier para cumplir con el devoto ritual.
El objetivo principal de esta solemne visita no es otro que encomendarse a San Francisco Javier, patrón indiscutible de la comunidad foral, para pedirle su bendición, protección y fortuna de cara a un exigente curso futbolístico donde los navarros buscarán superar sus límites.
La expedición rojilla se ha desarrollado en un clima de absoluta piadosa unión y máxima concentración institucional, aunque no ha estado exenta de ausencias notables que han acaparado la atención de los medios de comunicación y de la propia afición desplazada.
Los únicos futbolistas que no han podido formar parte de la tradicional estampa institucional han sido Rosier y Rokson, cuyas bajas específicas han marcado la anécdota de una jornada donde el vestuario busca la mejor energía espiritual posible.
