Equipo Falso9 | Estás leyendo una noticia del día 23/08/2026
El inicio de temporada en LaLiga EA Sports nos deja nombres propios muy destacados, y uno de ellos es sin duda el de Rodrigo Riquelme. El extremo, que recaló en el Real Betis procedente del Atlético de Madrid, está comenzando a justificar con creces las expectativas depositadas en su talento. Su actuación estelar ante la Real Sociedad no pasó desapercibida para nadie, erigiéndose como el faro ofensivo de los verdiblancos y demostrando que su fichaje por el club andaluz puede marcar un antes y un después en su prometedora carrera deportiva.
El partido frente al conjunto donostiarra fue el escenario perfecto para su consagración provisional. Con un magistral gol de volea que valió tres puntos de oro, Riquelme se adjudicó con total justicia el galardón de MVP del encuentro. Los aficionados del Benito Villamarín ya disfrutan de un jugador eléctrico, con una capacidad desbordante para romper líneas y un idilio con el gol que parece haberse acentuado en este tramo inicial del campeonato liguero.
Detrás de esta operación estival existe una compleja estrategia de despacho que involucra directamente al Atlético de Madrid. La entidad colchonera acordó el traspaso del jugador al Real Betis a cambio de 8 millones de euros por el 50% de sus derechos. Desde las oficinas del Metropolitano se vigila cada evolución del canterano con lupa, sabedores de que guardan una posición de privilegio de cara a una futura recompra o a un porcentaje suculento en caso de un futuro traspaso a un grande de Europa.
Para el propio Riquelme, esta etapa representa la oportunidad perfecta para consolidarse en la élite tras superar ciertas dudas intermitentes en su primera etapa como verdiblanco. Su etapa formativa pasando por clubes como el Girona o el Bournemouth le otorgó la madurez táctica necesaria, pero es bajo la exigencia del Villamarín donde está terminando de pulir ese diamante que Diego Pablo Simeone y su cuerpo técnico ya vislumbraron en su día dentro de La Academia.
El futuro inmediato pinta de color de hormiga para un Real Betis que se encomienda al talento de su nuevo referente ofensivo. Mientras tanto, en Madrid celebran el éxito de un producto de la casa. Si Riquelme mantiene este nivel estratosférico durante todo el curso, las oficinas rojiblancas y las verdiblancas saldrán ganando en un win-win económico y deportivo que ya acapara todas las portadas de la prensa deportiva nacional.
