Equipo Falso9 | Estás leyendo una noticia del día 28/08/2026
La nueva edición de la Liga de Campeones ya se encuentra en marcha y el Atlético de Madrid conoce perfectamente el exigente camino que le espera en esta fase inicial. Entre los oponentes designados, el gigante alemán destaca con luz propia como el adversario más complejo, un bloque que busca revancha tras alcanzar las semifinales en el curso anterior bajo la dirección de sus técnicos.
Ambos clubes comparten un historial europeo repleto de tensión, aunque los registros sonríen de manera rotunda a los intereses de la entidad colchonera. Más allá de la recordada final de 1974, el coloso germano sabe perfectamente lo que significa pisar el feudo madrileño y marchar de vacío, sufriendo una pesadilla histórica a domicilio cada vez que cruzan sus caminos.
La primera visita oficial del gigante de Múnich a orillas del Manzanares se vivió en las inolvidables semifinales de la Champions League de 2016. Aquella noche mágica quedará grabada en la memoria gracias a una obra de arte individual de Saúl Ñíguez, cuyo slalom dejó patente la solidez de un equipo que acabaría sellando el billete a la final tras resistir con oficio.
Poco después, coincidiendo con la emotiva despedida del Vicente Calderón, la historia se repitió con idéntico guion sobre el césped. Un solitario tanto de Yannick Carrasco bastó para tumbar por la mínima a la potente maquinaria germana, confirmando que el estadio rojiblanco era un territorio completamente prohibido para los visitantes europeos.
El capítulo más reciente tuvo como escenario el estadio Metropolitano, donde los madrileños acariciaron el triunfo tras adelantarse gracias a un tanto de Joao Félix. A pesar del empate final, los registros sitúan al bloque madrileño como una de las bestias negras más temidas por los alemanes en competiciones continentales.
