Equipo Falso9 | Estás leyendo una noticia del día 29/08/2026
El Real Sporting de Gijón afronta un delicado inicio de temporada marcado por la mala fortuna en forma de lesiones. La enfermería rojiblanca se ha visto saturada en los últimos días tras confirmarse que tanto Gaspar Campos como Manu Rodríguez se suman a la lista de bajas sensibles que ya integraban otros compañeros de la primera plantilla, complicando los planes tácticos del cuerpo técnico de cara a los próximos compromisos ligueros en la categoría de plata del fútbol español.
La situación de Gaspar Campos era un contratiempo que ya barajaba el cuerpo técnico debido a sus molestias físicas previas, pero el verdadero revés llegó en el último momento antes de afrontar el exigente desplazamiento a tierras insulares para medirse al Tenerife. Manu Rodríguez se vio obligado a causar baja de última hora a pesar de haber realizado el viaje con el resto de la expedición, un contratiempo imprevisto que restó alternativas de banquillo y obligó a reestructurar los planes iniciales en el verde.
Ambos futbolistas pasan ahora a engrosar una enfermería en la que ya se encontraba Hugo Guillamón, otro de los nombres importantes llamados a tener un rol protagonista este curso y cuya recuperación es seguida muy de cerca por los servicios médicos del club gijonés. La acumulación de problemas físicos en demarcaciones clave del terreno de juego enciende ciertas alarmas sobre la profundidad de la plantilla en este tramo inicial del campeonato.
A esta lista de ausencias prolongadas hay que sumarle también la presencia de Andrés Ferrari. El delantero uruguayo continúa trabajando al margen del grupo quemando etapas en su largo proceso de rehabilitación, tras sufrir una grave rotura de peroné durante la pasada primavera que frenó en seco su progresión y su aportación ofensiva al equipo asturiano cuando mejor rinde parecía ofrecer.
Con este panorama de urgencias médicas, la dirección deportiva y el cuerpo técnico confían en recuperar efectivos paulatinamente para no perder el pulso a la competición. El compromiso y la profundidad del filial se perfilan como los mejores aliados para capear este temporal de lesiones y mantener la competitividad intacta mientras la enfermería del Sporting recupera a sus piezas angulares.
