Equipo Falso9 | Estás leyendo una noticia del día 22/09/2026
Hay temblores en el Barcelona y la preocupación es completamente inevitable dentro de la entidad catalana. En el mejor momento absoluto de su carrera deportiva, mostrando unas cifras salvajes en este fulgurante inicio de curso, Raphinha se dispone a cruzar el planeta entero para disputar compromisos internacionales de gran desgaste físico con la selección de Brasil.
El extremo brasileño acumula unos registros espectaculares que sostienen al equipo de Hansi Flick, pero la temida Fecha FIFA asiática pone en riesgo su continuidad física. Con partidos programados en escenarios tan lejanos como Australia y la India, el viaje representa un factor de riesgo extremo debido al enorme kilometraje y al jet lag acumulado en pocos días.
El calendario internacional sitúa los encuentros clave a finales de septiembre y principios de octubre, dejando un margen ajustado antes de la reanudación de la competición doméstica. Aunque sobre el papel existiría tiempo material para el descanso antes del duelo frente al Getafe, los precedentes médicos y físicos encienden todas las alarmas en el cuerpo técnico azulgrana.
El denominado síndrome de Boston y los estragos de los largos desplazamientos transoceánicos suelen cobrarse un peaje muy alto en el rendimiento de los futbolistas sudamericanos. La dirección deportiva y los preparadores físicos vigilan muy de cerca la evolución de su estrella, conscientes de que un tropiezo muscular arruinaría el excelente momento competitivo del club.
Octubre se presenta como un mes absolutamente crucial y durísimo para los intereses del Barcelona, con exigencias máximas tanto en la Liga como en Europa. La gestión de los minutos de Raphinha tras su periplo internacional será determinante para mantener las aspiraciones intactas en todos los frentes de la temporada.
