Equipo Falso9 | Estás leyendo una noticia del día 25/09/2026
El barcelonismo vive estos días con el corazón en un puño ante el exigente periplo internacional de su gran estrella ofensiva. Raphinha se encuentra en la otra punta del mundo afrontando un megaparón de selecciones que está generando una enorme preocupación en los despachos y en la grada del conjunto azulgrana, donde todos cruzan los dedos para que el extremo regrese sin ningún tipo de contratiempo físico a la disciplina del club.
El viaje del atacante brasileño ha sido sencillamente colosal, acumulando más de 37.000 kilómetros de trayecto tras volar hasta Australia con un desplazamiento de 24 horas de duración y una diferencia horaria de ocho horas respecto a la Ciudad Condal. Una auténtica locura logística diseñada única y exclusivamente para que la Confederación Brasileña de Fútbol haga caja con amistosos que levantan serias dudas sobre su verdadera utilidad competitiva.
La hoja de ruta de la Canarinha incluye compromisos tan lejanos como un primer duelo frente a la selección anfitriona en suelo australiano y un posterior desplazamiento hasta Calcuta para medirse al combinado de la India. Partidos calificados por muchos sectores como intrascendentes, pero que obligan a los futbolistas de élite a vaciarse físicamente a mitad de temporada, poniendo en riesgo la salud de los jugadores que sostienen a sus respectivos equipos en Europa.
Las alarmas se han terminado de disparar después de que el seleccionador haya confirmado públicamente que el jugador del Barcelona será titular indiscutible en el primer encuentro programado para este viernes. Esta decisión técnica anula cualquier posibilidad de dosificación que los servicios médicos del club catalán habrían deseado para un pilar fundamental en los esquemas tácticos de la entidad.
Con el regreso de Raphinha marcado en rojo en el calendario, la prioridad absoluta en Barcelona es que el extremo cruce los océanos de vuelta sin rastro de fatiga extrema ni lesiones musculares. La exigencia del tramo decisivo del curso no permite margen de error y perder al brasileño por culpa de un calendario internacional abusivo sería un golpe durísimo para las aspiraciones del equipo en todas las competiciones.
