Equipo Falso9 | Estás leyendo una noticia del día 30/09/2026
El inicio de temporada de Ademola Lookman en las filas del Atlético de Madrid está generando cierta inquietud tanto en la planta noble del club como en el cuerpo técnico. Las expectativas depositadas en el extremo nigeriano eran máximas tras su llegada, pero su rendimiento en este arranque de curso dista mucho de ser el esperado por la afición rojiblanca. Con un solitario gol en sus primeros ocho partidos oficiales, la continuidad y la influencia del atacante en el esquema del equipo se han visto notablemente disminuidas, encendiendo las primeras alarmas en el Metropolitano.
Cabe recordar que su aterrizaje en Madrid se produjo el pasado 2 de febrero de 2026, fecha en la que firmó un contrato de larga duración que le vincula a la entidad colchonera hasta 2030. Su debut no pudo ser más esperanzador: apenas tres días después de su fichaje, en los cuartos de final de la Copa del Rey disputados frente al Real Betis en La Cartuja, Lookman salió de inicio y cuajó una actuación estelar al anotar su primer tanto y repartir su primera asistencia como jugador atlético, demostrando una rápida adaptación al fútbol español.
Aquel estreno prometedor tuvo continuidad durante las semanas siguientes, donde el internacional nigeriano firmó unos registros más que notables con cuatro goles y dos asistencias en sus primeros ocho encuentros vistiendo la camiseta rojiblanca. Un impacto inmediato que disparó la ilusión colectiva y convenció a los seguidores de que el club había acertado plenamente con su incorporación para potenciar el desborde y la capacidad anotadora en la parcela ofensiva del equipo dirigido por el Cholo Simeone.
Sin embargo, la realidad actual de la temporada 2026-2027 muestra una cara bien distinta, muy alejada de aquel fulgurante despegue. El desborde, la chispa y el acierto de cara a portería parecen haberse esfumado en este tramo inicial, lo que ha provocado que el jugador pierda algo de protagonismo en las alineaciones titulares. A pesar de la evidente falta de continuidad en su juego, tanto el cuerpo técnico como sus compañeros mantienen la confianza intacta en sus extraordinarias cualidades técnicas y en su capacidad para revertir la situación actual.
El reto para el extremo es recuperar cuanto antes las sensaciones que enamoraron a la grada en sus primeros meses como colchonero. El calendario no da tregua y el equipo necesita la mejor versión de su delantero para afrontar con garantías los exigentes compromisos que se avecinan tanto en la competición doméstica como en Europa. La paciencia en el club es firme, pero la exigencia competitiva del Atlético de Madrid exige una respuesta inmediata sobre el verde por parte de su atacante.
