Equipo Falso9 | Estás leyendo una noticia del día 06/10/2026
El reciente parón de selecciones no ha sentado nada bien en las oficinas de A Madroa, donde el cuerpo técnico celeste ha recibido con máxima preocupación el balance físico de sus futbolistas. Lo que debían ser unas semanas de descanso y recuperación para los internacionales y la plantilla se ha convertido en una auténtica pesadilla en forma de parte médico.
En apenas dos semanas de ausencia de competición oficial, el conjunto olívico ha visto cómo cuatro jugadores caían lesionados, mermando considerablemente los recursos disponibles para el próximo compromiso liguero. Esta situación obliga al entrenador a replantearse de manera urgente su estrategia táctica y a buscar alternativas en la cantera para cubrir las bajas imprevistas.
Los servicios médicos del club vigués trabajan a destajo para evaluar el alcance exacto de cada dolencia, intentando acortar los plazos de recuperación sin asumir riesgos innecesarios que puedan derivar en recaídas graves. La enfermería, que apenas registraba actividad antes del éxodo internacional, se encuentra ahora al límite de su capacidad operativa.
La afición celtista sigue con máxima atención la evolución de los afectados, conscientes de que este tramo del calendario exigirá la mejor versión de toda la plantilla. La profundidad de banquillo será clave para superar este bache físico y mantener las aspiraciones intactas en la máxima categoría del fútbol español.
Con los entrenamientos ya retomados, el grupo busca pasar página y centrarse exclusivamente en el siguiente reto sobre el césped. El vestuario demuestra una gran unión y resiliencia ante la adversidad, confiando plenamente en que los menos habituales darán un paso al frente necesario para compensar las bajas.
