Equipo Falso9 | Estás leyendo una noticia del día 08/10/2026
Zinedine Zidane ha comenzado su etapa como seleccionador de Francia con ambición y una clara apuesta por la renovación generacional. Recordando su legendario ojo clínico con Raphael Varane, a quien fichó para el Real Madrid cuando apenas era un joven de dieciocho años, el técnico galo ha vuelto a sorprender en su primera convocatoria oficial para los compromisos de la Liga de Naciones.
El exentrenador madridista ha peinado el mercado nacional e internacional buscando savia nueva, poniendo especial atención en la prolífica cantera del Rennes, club que aporta hasta siete futbolistas a esta lista inaugural. Sin embargo, el nombre propio que acapara todos los focos en el centro de la defensa es el de Jérémy Jacquet, consolidado como la gran revelación del combinado nacional.
El fichaje de Jacquet por el Liverpool durante el pasado mercado estival, cifrado en la friolera de 70 millones de euros, ya demostró las enormes expectativas depositadas en su potencial. Ahora, bajo las órdenes de Zidane, el central busca dar el salto definitivo a la absoluta y afianzarse como el líder de la zaga francesa para la próxima década.
La influencia del seleccionador en la carrera de sus defensores es innegable y el paralelismo con el pasado es evidente. Con esta convocatoria, Zidane no solo busca rendimiento inmediato en la Liga de Naciones, sino construir un proyecto sólido cimentado en la juventud y el talento físico de centrales dominantes como el exjugador del Rennes.
El futuro de Les Bleus pasa por las botas y la cabeza de futbolistas llamadas a marcar época. Con Jérémy Jacquet a la cabeza, la nueva era de Francia promete emociones fuertes, recordando que el técnico francés siempre sabe detectar oro en bruto cuando nadie más lo ve en el panorama internacional.
