Equipo Falso9 | Estás leyendo una noticia del día 12/10/2026
El Real Betis protagonizó un encuentro absolutamente vibrante en el estadio de La Cartuja, donde logró sumar tres valiosísimos puntos tras superar a un combativo Osasuna que rozó la machada. El regreso de la competición doméstica tras el parón de selecciones dejó un duelo marcado por la locura ofensiva, los errores defensivos y una dosis considerable de polémica arbitral que mantuvo a la afición local en vilo hasta el pitido final.
Durante gran parte del choque, los verdiblancos parecieron tener el control absoluto de la situación. Con una marcha más en su juego y una efectividad arrolladora, el conjunto local consiguió situarse con una cómoda e imponente ventaja de 3-0 en el marcador. Todo apuntaba a un tramo final plácido para los intereses béticos, donde la principal preocupación parecía ser dosificar esfuerzos de cara a los próximos compromisos del calendario oficial.
Sin embargo, la relajación estuvo a punto de costarle un susto histórico a los locales. Los rojillos, lejos de bajar los brazos, reaccionaron con orgullo y aprovecharon la desconcentración verdiblanca para recortar diferencias de manera vertiginosa. A base de intensidad, centros laterales y fe inquebrantable, Osasuna se metió de lleno en el partido, poniendo contra las cuerdas a una defensa local que hacía aguas y acariciando una remontada que habría sido épica.
En el momento de mayor zozobra, cuando el fantasma del empate sobrevolaba La Cartuja, emergió la figura providencial de Isco. El malagueño, dueño y señor de la medular, asumió la responsabilidad galopando hacia el rescate de su equipo. Con pausa, criterio y una clarividencia táctica excepcional, el mediapunta templó los ánimos, frenó el vendaval visitante y volvió a conectar el juego ofensivo para devolver la tranquilidad a los suyos en un tramo del encuentro verdaderamente crítico.
Ya en los compases finales, con el rival volcado en busca de la igualada, el joven Morante aprovechó su gran oportunidad para estrenarse por la puerta grande. Con un auténtico golazo que desató la euforia en las gradas, el canterano puso la rúbrica definitiva al 5-2 final, cerrando un partido loco que deja al Betis saboreando un triunfo agridulce por el sufrimiento final, pero vital para sus aspiraciones en la tabla.
