Equipo Falso9 | Estás leyendo una noticia del día 13/10/2026
El técnico del Levante UD, Luís Castro, ha comparecido ante los medios de comunicación para analizar el momento actual del equipo granota, destacando por encima de todo el carácter competitivo de sus jugadores. El entrenador portugués ha querido dejar muy claro que la mentalidad y la intensidad dentro del terreno de juego no son negociables bajo ningún concepto, exigiendo el máximo compromiso en cada sesión de entrenamiento y en cada compromiso oficial de la temporada. Para el preparador luso, el éxito del proyecto pasa inevitablemente por mantener una concentración inquebrachable durante los noventa minutos, independientemente de la dificultad del rival o de las circunstancias adversas que puedan presentarse sobre el césped.
Uno de los aspectos que más ha querido ensalzar el técnico durante su intervención ha sido la extraordinaria capacidad de reacción que ha demostrado el conjunto valenciano ante marcadores adversos. Saber rehacerse cuando el partido se pone cuesta arriba es una cualidad reservada únicamente para los equipos con una gran fortaleza psicológica, y el Levante UD ha dado muestras evidentes de poseer esta resiliencia competitiva en varios tramos del campeonato. Luís Castro reconoció que encajar goles nunca entra en los planes previos, pero valora enormemente la madurez con la que sus futbolistas consiguen resetear la mente, corregir errores tácticos sobre la marcha y volcarse con determinación sobre el área rival para voltear la situación.
Esta exigencia defensiva y ofensiva forma parte de la hoja de ruta que el cuerpo técnico ha implantado desde su llegada a la entidad granota. El preparador luso entiende que el aficionado valenciano se siente identificado con un equipo que suda la camiseta y que no da un solo balón por perdido, algo que se traduce directamente en una comunión perfecta entre la grada y el césped. La intensidad no es solo correr más que el rival, sino leer perfectamente los tiempos del partido, saber sufrir cuando toca replegarse y ejecutar con precisión quirúrgica las transiciones rápidas. Bajo la batuta de Luís Castro, el bloque azulgrana ha encontrado una seña de identidad muy clara que le permite competir de tú a tú contra cualquier adversario de la categoría.
De cara a los próximos compromisos del calendario oficial, el entrenador del Levante UD advirtió sobre la peligrosidad de bajar la guardia o confiarse lo más mínimo. En una competición tan exigente como la actual, cualquier atisbo de relajación se paga muy caro, por lo que la consigna en el vestuario es mantener el pie en el acelerador y seguir puliendo detalles tácticos. La plantilla asume este discurso con total naturalidad y responsabilidad, consciente de que la exigencia diaria es el único camino válido para alcanzar los objetivos marcados por la directiva al inicio de la temporada. La cohesión del grupo y el liderazgo desde el banquillo se erigen así como los grandes pilares sobre los que se sustenta el sueño levantinista.
En definitiva, las palabras de Luís Castro reflejan el estado de ánimo de un Levante UD ambicioso, valiente y mentalmente preparado para superar cualquier obstáculo que aparezca en el camino. El técnico luso ha conseguido impregnar su carácter competitivo en el ADN de un equipo que promete dar mucha guerra y mantenerse firme en sus convicciones tácticas. Con la intensidad como bandera y la fe intacta en sus propias posibilidades, los granotas afrontan el tramo decisivo del curso con la firme intención de seguir haciendo disfrutar a su afición y consolidar un proyecto deportivo que apunta muy alto en el panorama futbolístico actual.
